Ayer Tazones dio marcha atrás al calendario hasta plantarse en aquel 19 de septiembre de 1517, cuando el entonces Príncipe Carlos, primer hijo varón de Felipe el Hermoso y Juana de Castilla, desembarcó en el puerto pesquero de Tazones (Villaviciosa), frente al que atracó la flota que le traía desde Gante (Bélgica) para ser coronado como Carlos I de España y V de Alemania, Emperador.
Una galerna fue la que obligó a aquel desembarco inesperado en Tazones, ya que realmente la flota navegaba rumbo a la costa de Cantabria.
Como cada año Tazones vivió ayer una cuidada recreación de aquel Desembarco, seguida por miles de personas. Los actos continúan hoy, domingo, en Villaviciosa, con un amplio programa de actividades.
Este año no se quiso perder los actos de Tazones, el presidente del Principado, Adrián Barbón, que aguardó junto a los miembros de la Corporación Municipal presentes, la llegada del ilustre visitante.