Una imagen de Nuestra Señora de la Paz -teniendo en cuenta los tiempos que corren- presidió ayer, Viernes de Dolores, en la iglesia parroquial de Villaviciosa, el pregón de la Semana Santa de Villaviciosa, a cargo del vicario general de la Archidiócesis de Oviedo, Adolfo Mariño Gutiérrez.
Mariño destacó el trabajo en común que se hace en Villaviciosa en torno a la Semana Santa, «mi enhorabuena por todos los esfuerzos que hacéis para Villaviciosa, y todo el concejo, crezca y siga siendo reclamo para los que os visitan», apuntó, para destacar que «la fe sencilla, pero arraigada, es una de las piedras sillares de Villaviciosa. Sus fiestas patronales, su devoción a la Virgen en sus advocaciones de la Oliva, del Portal, de Lugás y de tantas otras, y sus romerías en torno a los santos, son la mejor expresión de un pueblo que cree y es la mejor de las ofrendas para ese Dios creador que hizo de este en entorno uno de los más hermosos de nuestra geografía asturiana».
Nicolás Rodríguez, Adolfo Mariño y Celestino Riesgo, párroco de Villaviciosa.
El pregonero recordó también al figura del cura y artista Mino Cerezo, fallecido recientemente, «que con su arte humaniza el mensaje religioso. Aquí tenéis alguna de sus obras: la Anunciación de azul o el mural de Emaús», abundó el vicario general.
Mariño animó a los maliayos «a ser voz de los que no tienen voz durante los días de Semana Santa. Porque hoy, amigos, Cristo sigue sufriendo, pasando agonía, muriendo en las cruces en las que clavamos a tantos inocentes. Y hoy las cruces son muchas y pesadas: la falta de trabajo, los conflictos que deterioran cada vez más la vida familiar, la huida de tantos hermanos nuestros de sus países de origen porque nada son y nada tienen y que llegan a nuestra patria llenos de miseria e incertidumbre; cruces que nos someten a ideologías que nos desestructuran y en las que todo es de usar y tirar, donde todo vale, donde la persona es utilizada y ninguneada».
Antes de finalizar, Mariño recalcó que «en esta sociedad paganizada, debéis ser testigos confesantes y no vergonzantes, testigos que viven coherentemente su fe. Y un signo de lo que digo es que sólo lleváis un sayal con vuestros rostros al descubierto. No ocultáis quiénes sois ni lo que sois. Mi enhorabuena. Yo también soy cofrade en mi parroquia de origen y llegué después de tantos años al convencimiento de que, lo que acerca a Dios, no es el hábito, más o menos vistoso, sino el revestirnos del Señor Jesús, en seguir sus pasos desde la pasión y el calvario hasta la resurrección, en ser cristianos que arriesguen».
El Mayordomo de la Cofradía Jesús Nazareno, Nicolás Rodríguez entregó al pregonero una placa conmemorativa y también entregó, en nombre de la Cofradía una placa de reconocimiento a la presentadora del acto, Nuria Sánchez Valvidares, por su colaboración desde hace años.
El acto contó con la presencia en las primeras filas, del alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega Riego; miembros de la Corporación Local y también el Cofrade de Honor, Ángel Hevia Noriega, Mayordomo de la Cofradía hasta que pasó el testigo a Nicolás Rodríguez.
Para finalizar se entregaron los premios al los ganadores del concurso de dibujo infantil convocado por la Cofradía Jesús Nazareno.