El Gobierno de Asturias ha aprobado la modificación del II Plan de Gestión del Lobo para adaptar la normativa autonómica a los cambios legislativos y a la doctrina fijada por el Tribunal Supremo, una reforma que permitirá reanudar las medidas de control de la población de la especie con plenas garantías jurídicas. Según han informado desde la Consejería de Medio Rural y Política Agraria, en los próximos días comenzará la tramitación del programa correspondiente al periodo 2026-2027.
El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, presentó la modificación junto al director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha. Durante su intervención, aseguró que «una vez más, demostramos con hechos, y no solo con palabras, nuestro compromiso rotundo con el sector ganadero» y defendió que «queremos hacer posible la coexistencia de la actividad en el medio rural con la fauna salvaje, y ello pasa forzosamente por el control de la población de lobos con plenas garantías jurídicas».
Cambios normativos
La revisión del decreto responde, por un lado, a los cambios normativos registrados en los últimos años. En 2021, la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre) limitó las actuaciones de control previstas en el plan autonómico. Posteriormente, la modificación introducida por la Ley 1/2025 devolvió a las comunidades autónomas la capacidad para gestionar la especie.
La reforma también incorpora la doctrina fijada por el Tribunal Supremo en una sentencia dictada en febrero de este año, que declaró la nulidad sobrevenida del artículo 7.5.a del II Plan del Lobo, relativo a los métodos de control de la población.
Tras la publicación del decreto en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), la Consejería iniciará la tramitación del nuevo programa de control. El anterior, suspendido tras la resolución judicial, contemplaba la extracción de 53 ejemplares. Durante su aplicación fueron abatidos 31 lobos y otros 13 aparecieron muertos, lo que supuso un grado de ejecución del 83 %.
El Ejecutivo autonómico también ha actualizado los datos sobre la evolución de la especie. El último censo constata un incremento del 11 % de la población, con 50 manadas contabilizadas en 2025, de las que 46 son reproductoras. Además, los técnicos evalúan la posible existencia de otros cinco grupos, que podrían corresponder a nuevas manadas o a algunas ya identificadas. El nuevo recuento supone cinco manadas más que en el censo anterior.