Asturias sube hasta un 27% las indemnizaciones por daños de fauna al ganado

Medio Rural destina tres millones al nuevo baremo, que también revisa las cuantías para porcino, ovino y caprino
photo_camera La medida cuenta con una dotación de tres millones de euros.

Los ganaderos asturianos recibirán indemnizaciones más altas por los daños que la fauna silvestre cause en sus explotaciones. La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha revisado las cantidades que se pagan en estos casos y, para el ganado bovino, las subidas van desde el 2% hasta el 27%.

No habrá un incremento igual para todos los animales. La cantidad dependerá del sexo, la edad y el tipo productivo de cada res. El nuevo baremo incorpora además una categoría propia para los terneros de aptitud láctea de hasta seis meses, que contarán a partir de ahora con una valoración específica.

La medida cuenta con una dotación de tres millones de euros y ya está en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA). Para elaborar la revisión, Medio Rural trabajó con las organizaciones agrarias y con representantes de los sectores afectados.

Los cambios no se limitan al vacuno. En las explotaciones de ovino y caprino se modifican los grupos de edad para hacerlos coincidir con los sistemas obligatorios de identificación de los animales. En el caso del porcino, las cantidades se revisan teniendo en cuenta la evolución del mercado.

Más indemnización si hay medidas de prevención

Los ganaderos que hayan implantado medidas de protección frente a la fauna silvestre podrán seguir cobrando un 10% más sobre la indemnización que les corresponda.

También se mantienen las bonificaciones relacionadas con la mejora genética. Tener animales inscritos en libros genealógicos supone un 10% adicional, una cantidad que puede alcanzar el 20% cuando se trate de razas autóctonas.

El baremo conserva igualmente otro 10% para las explotaciones vinculadas a figuras de calidad diferenciada, entre ellas las denominaciones de origen protegidas y las indicaciones geográficas protegidas, así como para las que cuenten con producción ecológica certificada.

La revisión también pretende evitar diferencias a la hora de valorar situaciones similares. Para ello se concretan cuestiones como el lucro cesante, qué se considera una medida preventiva, cómo deben realizarse las valoraciones técnicas y en qué casos corresponde aplicar cada una de las bonificaciones.

Con el nuevo baremo, el Principado busca que las cantidades que reciben las explotaciones se aproximen más al perjuicio sufrido cuando se producen daños por fauna silvestre, al tiempo que mantiene los incentivos para quienes adoptan medidas de prevención o trabajan con producciones diferenciadas.