Asturias se suma a la investigación que busca revolucionar la detección del cáncer de mama

El proyecto MamoRisk analizará información genética, clínica y mamográfica de 10.000 mujeres para avanzar hacia un cribado personalizado
La participación de Asturias en este programa, que implicará a 10.000 mujeres de 14 comunidades, se articula a través del área de Salud Pública del Sespa
photo_camera La participación de Asturias en este programa, que implicará a 10.000 mujeres de 14 comunidades, se articula a través del área de Salud Pública del Sespa

Asturias participará en el proyecto nacional MamoRisk, una iniciativa de investigación que busca validar un modelo de predicción personalizada del riesgo de cáncer de mama con el objetivo de mejorar las estrategias de detección precoz y avanzar hacia programas de cribado más precisos.

El estudio, liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (Idis), en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS), analizará la capacidad de una herramienta que combina información clínica, epidemiológica, genética y mamográfica para calcular el riesgo individual de desarrollar este tumor.

La investigación contará con la participación de 10.000 mujeres de 14 comunidades autónomas, seleccionadas a través de los programas de detección precoz de cáncer de mama. Además de datos clínicos y epidemiológicos, se estudiarán muestras genéticas obtenidas mediante saliva e imágenes mamográficas, incorporando herramientas de inteligencia artificial para mejorar la precisión del modelo.

En el Principado, la coordinación correrá a cargo de la Subdirección de Salud Pública del Servicio de Salud del Principado (Sespa), con la colaboración de los profesionales del Programa de detección precoz de cáncer de mama y del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

El subdirector de Salud Pública del Sespa, José María Blanco, destacó que la participación en este tipo de investigaciones "refuerza las capacidades del sistema sanitario público y favorece la mejora continua de los programas de cribado", además de contribuir al desarrollo de una atención "cada vez más personalizada y de mayor calidad".

El modelo que se pondrá a prueba se basa en el algoritmo Boadicea, desarrollado tras décadas de investigación internacional y capaz de integrar factores genéticos, antecedentes familiares y variables clínicas y epidemiológicas para estimar el riesgo de cada mujer.

Si la validación confirma su utilidad, el sistema permitiría adaptar el seguimiento en función del nivel de riesgo, intensificando la vigilancia y las medidas preventivas en las pacientes con mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad. Los investigadores consideran que esta estrategia podría favorecer diagnósticos más tempranos y mejorar los resultados en salud.

El proyecto MamoRisk está financiado por el Instituto de Salud Carlos III, a través de la convocatoria de medicina personalizada de precisión, con fondos europeos NextGenerationEU y un presupuesto de 1,2 millones de euros.