Los bomberos del SEPA denuncian la precariedad del servicio y anuncian movilizaciones

Reclaman completar la dotación mínima de cuatro efectivos por turno en todos los parques, aplicar la subida salarial pactada y cumplir los compromisos adquiridos por el Principado en 2023

 

Bomberos de Asturias extinguieron un fuego esta noche en Siero
photo_camera Imagen de archivo de los bomberos.

Los bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) han anunciado un calendario de movilizaciones si el Gobierno asturiano no cumple de forma inmediata los compromisos adquiridos con la plantilla en materia de dotaciones mínimas y retribuciones. La Sección Sindical del Sindicatu Asturianu LCT denuncia que los parques afrontan la campaña de verano con falta de efectivos y acusa al Ejecutivo autonómico de incumplir los acuerdos alcanzados tras la huelga de 2023.

El sindicato sostiene que la situación actual «no se trata de una queja genérica sobre falta de medios», sino del incumplimiento de acuerdos «firmados, con fechas y responsables concretos», lo que, a su juicio, mantiene a los profesionales trabajando «por debajo de los mínimos de seguridad pactados durante meses».

La principal reclamación hace referencia al Acuerdo de Fin de Huelga firmado el 6 de mayo de 2023, por el cual, el Gobierno del Principado se comprometió entonces a que todos los parques de bomberos contaran, desde el 1 de enero de 2026, con una dotación mínima de cuatro efectivos por turno. Sin embargo, aseguran que ese compromiso «sigue sin cumplirse seis meses después y que varios parques continúan operando por debajo de ese mínimo».

En este sentido, denuncian que esta situación obliga a los bomberos «a asumir riesgos que el propio Gobierno reconoció como inaceptables cuando firmó ese acuerdo» y recuerdan que «cada guardia que se cubre por debajo de los cuatro efectivos pactados es una guardia en la que el riesgo que el propio Gobierno se comprometió a eliminar sigue presente».

Una subida salarial pendiente de firma

La segunda reclamación se centra en la actualización salarial comprometida para este año. Según explica el sindicato, la Gerencia del SEPA trasladó al Comité de Empresa una propuesta definitiva de mejora retributiva, con efectos desde abril de 2026, que fue aceptada por la representación de los trabajadores y recibió la conformidad de la Consejería de Hacienda. No obstante, aseguran que el acuerdo continúa sin formalizarse y que la plantilla sigue percibiendo unas retribuciones inferiores a las pactadas.

«Llevamos tres meses con una subida salarial pactada, aceptada y avalada por todas las partes que, sin embargo, no se aplica», denuncia la organización, que añade que «los trabajadores del SEPA cobran menos de lo acordado mientras el Gobierno del Principado gestiona sus compromisos como si fueran sugerencias».

Ante esta situación, la Sección Sindical del Sindicatu Asturianu LCT advierte de que iniciará un calendario de movilizaciones y concentraciones si el Gobierno del Principado y la Gerencia del SEPA no formalizan «por escrito e inmediatamente» el cumplimiento de ambos acuerdos: el refuerzo de las dotaciones mínimas y la aplicación de la subida salarial.

El sindicato concluye que «no hay margen para más reuniones sin resultado ni para promesas sin fecha ni firma» y considera que el incumplimiento del acuerdo de fin de huelga «no es un retraso administrativo», sino «una decisión política con consecuencias reales sobre la seguridad de los intervinientes y de la ciudadanía asturiana».