Uno de los incendios que más preocupa se localiza en La Gayera, en el pico Cuervu, en el concejo de Caso. Declarado en la noche del sábado, el fuego afecta a una zona de montaña de muy difícil acceso situada por encima de La Felguerina. En las labores de extinción trabajan efectivos de Bomberos del SEPA con base en Proaza, un helicóptero de extinción y está prevista la incorporación de la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Tabuyo para reforzar el operativo.
En Allande, el incendio declarado en el entorno del Pico del Hospital se encuentra estabilizado, aunque el perímetro continúa presentando numerosos puntos calientes. Durante la jornada los equipos de Cangas del Narcea y Grandas de Salime, apoyados por un helicóptero, centrarán sus esfuerzos en las tareas de remate para evitar posibles reproducciones.
También permanecen bajo vigilancia otros dos incendios. En Río Aller-Puerto de Vegarada, el fuego humea todavía dentro del área ya quemada, por lo que los bomberos continúan revisando el terreno para garantizar que no se produzcan reactivaciones. Una situación similar se vive en la Collada de Porciles, en Quirós, junto al límite con Lena, donde los efectivos trabajan sobre los últimos puntos calientes con apoyo de una empresa forestal y un helicóptero del SEPA.
A estos frentes se suma la colaboración del Principado con Castilla y León en el incendio declarado en Villablino, próximo a Leitariegos, donde bomberos de Cangas del Narcea e Ibias continúan participando en las labores de extinción para evitar que las llamas puedan afectar al territorio asturiano.
La sucesión de incendios coincide con un episodio de elevadas temperaturas que ha incrementado notablemente el riesgo de propagación del fuego en buena parte del país. Los expertos advierten de que las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas, favorecen unas condiciones especialmente peligrosas para el desarrollo de grandes incendios forestales.
Desde el Servicio de Emergencias del Principado se insiste en la necesidad de extremar la precaución y evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio mientras continúe la situación de riesgo elevado. Entretanto, el operativo mantiene la vigilancia sobre todos los focos con el objetivo de impedir que las altas temperaturas y el viento puedan provocar nuevas reactivaciones.