Cogersa pone en marcha la nueva planta de residuos de Serín

La instalación comenzará a operar progresivamente este año y el consorcio prevé ingresar unos 40 millones en veinte años con la comercialización de biometano

Reunión extraordinaria de la junta de gobierno de Cogersa celebrada este jueves en Serín.
photo_camera Reunión extraordinaria de la junta de gobierno de Cogersa celebrada este jueves en Serín.

La nueva Planta de Tratamiento de la Fracción Resto (PTFR) del Centro de Tratamiento de Residuos de Serín ha iniciado su fase de explotación tras finalizar con éxito el periodo de pruebas iniciales, según ha informado el Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa). La recepción de la infraestructura se formalizó el pasado 30 de abril y marca el arranque operativo de una instalación que ha supuesto una inversión de 73 millones de euros, IVA no incluido, financiada íntegramente por el consorcio.

Durante los primeros meses, la planta será gestionada por la empresa responsable de su diseño y construcción, aunque Cogersa prevé asumir directamente su operación a partir del otoño de 2026. Para ello, el organismo trabaja ya en la convocatoria de 45 nuevos puestos de trabajo vinculados a esta instalación.

La actividad de la planta aumentará de forma progresiva. En una primera fase operará en un turno de mañana, de 7.00 a 15.00 horas, mientras que por la tarde se desarrollarán las labores de mantenimiento. El objetivo es que antes de final de año funcione ya con dos turnos de operación nominal y un tercero nocturno destinado a limpieza y mantenimiento, alcanzando así su plena capacidad de tratamiento de residuos.

La situación de la nueva instalación fue trasladada este jueves a los representantes de los ayuntamientos asturianos y del Gobierno del Principado durante una reunión extraordinaria de la junta de gobierno del consorcio. La puesta en marcha de la PTFR culmina un proceso iniciado en 2019 con la adjudicación del proyecto y su posterior ejecución dentro del complejo de Serín.

Fondos europeos y proyectos pendientes

Durante la sesión también se analizó el estado de los proyectos financiados con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, vinculados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Cogersa señaló que la ejecución de las ayudas destinadas a recogida separada de biorresiduos, compostaje comunitario, nuevos puntos limpios, mejora de instalaciones de tratamiento e implantación de energías renovables se encuentra prácticamente finalizada.

No obstante, la junta de gobierno aprobó la renuncia parcial a la financiación vinculada a algunas actuaciones que no podrán ejecutarse dentro de los plazos establecidos por el mecanismo europeo, cuya vigencia concluye en las próximas semanas. Entre los proyectos afectados se encuentra el Centro de Preparación para la Reutilización de Siero, que, según indicó Cogersa, seguirá adelante con financiación propia debido a su carácter estratégico para el cumplimiento de los objetivos legales de reciclaje. El proyecto constructivo ya está redactado y actualmente se tramitan los permisos previos a la licitación de las obras, cuyo inicio se prevé para este mismo año.

Adjudicado el contrato para comercializar biometano

Antes de la reunión de la junta de gobierno, la comisión delegada del consorcio aprobó además la adjudicación a la empresa Sofiwaga España 2 S.L. del contrato para comercializar el biogás generado en el Centro de Tratamiento de Residuos y transformarlo en biometano para su posterior inyección en la red de distribución de gas natural.

El precio de adjudicación se ha fijado en 30,01 euros por megavatio hora, IVA excluido, lo que permitirá generar unos ingresos anuales cercanos a los dos millones de euros. Cogersa estima que el contrato, con una duración máxima de veinte años, supondrá unos ingresos totales de alrededor de 40 millones de euros.

La empresa adjudicataria será también la encargada de construir una planta de valorización dentro de las propias instalaciones de Cogersa para purificar el biogás hasta convertirlo en biometano. La infraestructura deberá entrar en funcionamiento en un plazo máximo de dos años desde la firma del contrato.