El TSJA confirma el despido de un trabajador que metió los brazos en una máquina en marcha

El empleado alegó cansancio y problemas de salud, pero el tribunal considera acreditada una actuación deliberada
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photo_camera Palacio de Camposagrado en Oviedo, sede del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias // Wikipedia.

Un trabajador de un centro logístico de Asturias ha sido despedido después de introducir en dos ocasiones sus brazos en una máquina automatizada que se encontraba en funcionamiento. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha confirmado el despido disciplinario tras desestimar el recurso presentado por el empleado, respaldando así la decisión del Juzgado de lo Social número 1 de Oviedo. 

Los hechos ocurrieron a mediados de agosto de 2025, durante el turno de noche, en la zona de recepción automática del almacén. Según los hechos probados, el trabajador se acercó a un palé recién recibido y cogió un trozo de madera que se había desprendido. A continuación, se dirigió a la unión entre dos mesas de la línea automatizada.

Sin detener la máquina, introdujo el brazo derecho en el hueco existente entre ambas mesas. El desplazamiento de un palé provocó que el brazo quedara atrapado entre el palé y los rodillos. El trabajador consiguió liberarse por sus propios medios.

Posteriormente, regresó a la zona y volvió a introducir un brazo, esta vez el izquierdo, en el mismo punto y nuevamente sin detener la maquinaria ni activar el modo manual. Las cámaras registraron la segunda maniobra. Tras esta acción, comunicó el accidente al responsable de almacén mediante el walkie-talkie.

El tribunal rechaza sus argumentos

Durante la investigación interna, el empleado reconoció que el accidente se había producido por no haber detenido la máquina. Sin embargo, negó haber llevado consigo el trozo de madera y no mencionó inicialmente la segunda introducción del brazo.

El trabajador defendió ante el tribunal que su actuación había sido fruto de una decisión precipitada causada por el cansancio y un cuadro febril y de gastroenteritis. También alegó las altas temperaturas, la carga de trabajo y un posible mal funcionamiento del sensor de la máquina.

El TSJA rechazó estos argumentos. La sentencia señala que no existían pruebas de un funcionamiento defectuoso del sensor, que había sido revisado aproximadamente un mes antes y que el número de palés rechazados aquella noche era similar al de otras jornadas.

Los magistrados consideran especialmente relevante que, después de lesionarse el primer brazo, el trabajador introdujera el segundo para retirar los restos de madera. A juicio del tribunal, esta segunda actuación descarta que se tratara de un simple despiste o de un error involuntario

El TSJA concluye que los hechos constituyen una falta muy grave y confirma íntegramente el despido disciplinario. La resolución recuerda además que, cuando una conducta es calificada como falta muy grave, corresponde al empleador determinar la sanción aplicable dentro de ese nivel de gravedad.