El Ayuntamiento de Cabrales proveerá de materiales para llevar el agua a Amuesa a mediados de junio

Medio centenar de ganaderos se han reunido hoy en Carreña convocados por URA
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La cita era a mediodía en el aparcamiento de Carreña, donde un sol de justicia acompañaba al medio centenar de personas que secundaban la manifestación convocada por Unión Rural Asturiana (URA). El motivo: la carestía de agua en Amuesa. Una realidad que afecta fundamentalmente a un ganadero, Guillermo Echizarreta Mier. «Subí las vacas la semana pasada y, sobre el 15 o 20 de junio, tendré que bajarlas para los praos; y lo que tenga que segar para el invierno, tendrán que comerlo ahora para luego comprar la ceba».

«El problema del agua arriba es de años atrás pero cada vez se agrava más; lo que hay ahora no dejan limpiarlo, no dejan hacer nada y así estamos; los de antes dicen que ese manantial no se secó nunca, así que debería ser suficiente», manifestaba el ganadero con una mezcla de intranquilidad y esperanza tras tener un encuentro con el alcalde de Cabrales, Jose Sánchez, acompañado del coordinador de URA, Borja Fernández, quien cargó tintas sobre la situación. «Lo que se trasladó es que no es coherente que se tenga constancia de este problema tanto en la Consejería como la dirección general de Ganaderia como el propio Barbón desde agosto del año pasado», afirmaba, «y que estemos hoy con el mismo problema».

Entre los presentes en la concentración, que comenzó en el aparcamiento de Carreña para dirigirse al ayuntamiento, estaba el diputado en la Junta General del Principado por el PP Luis Venta.

Un problema cuya solución estaba planificada para junio

El Ayuntamiento de Cabrales tenía constancia desde hace tiempo de esta situación y ya tenía prevista la solución para este mes de junio. Así lo declaraba Jose Sánchez, primer edil cabraliego, antes del inicio de la manifestación. «Las obras están pendientes, ya hace tiempo que los ganaderos solicitaron esa acometida de agua y, en su momento, trajimos una manguera tras llegar al acuerdo de que el Ayuntamiento pagaba los materiales de la obra y el porte del helicóptero», relataba a las puertas del consistorio, «llegamos al acuerdo de que eran los ganaderos quienes acometían el enterramiento de la manguera».

De aquella, un error en las dimensiones de la manguera –«El encargo a Asturagua fue todavía en la época de la pandemia y no nos entendimos en para qué era, de ahí que no sirviera»–  hizo que la obra se postergara y que, tras las quejas planteadas el pasado verano por parte de los ganaderos que suben ganado a Amuesa, se pospusiera la obra para este verano.

«Lo que organizamos es que, coincidiendo con los porteos de los refugios, se suba una manguera de 3/4 de medida –que es la medida que han pedido los ganaderos– y, si el acuerdo continúa, sean los ganaderos quienes la instalen uniendote el manantial con el abrevadero que arregló el Parque Nacional el año pasado».

La carga ganadera, algo a revisar

Preguntado sobre si esa sería la solución, el alcalde de Cabrales no esconde sus dudas: «No sé hasta qué punto va a resolver el problema del agua en Amuesa; si hay un problema de agua, igual tenemos que sentarnos –Ayuntamiento, Parque Nacional y ganaderos– para revisar la carga ganadera y saber cuál es la real que admite».

Entiendo perfectamente la queja y la protesta. Es más: las comparto, incluso

A día de hoy, existen un total de 20 licencias de pastos en esta majada: un número que se traduce en 230 vacas. Pero el problema no es exclusivo de los pastos de montaña: todo el concejo vive problemas de suministro con la llegada del buen tiempo: «El año pasado tuvimos que meter tres cubas en tres pueblos porque los manantiales no tenían agua».

Una obra de 10.000 euros en transporte y materiales

Al margen de la comprensión, hay otros aspectos que no se pueden pasar por alto. Por un lado, el coste económico de la actuación: «Solamente la manguera, que cubre un tramo de 2 kilómetros –la distancia entre el manantial y la fuente– cuesta 4.000 euros; a eso hay que sumarle otros materiales de obra y el gasto del transporte en helicóptero: el total rondará los 10.000 euros y, aunque me gustaría, este Ayuntamiento no los tiene todos los años».

Tan importante como la parte económica es no perder de vista la complejidad de la actuación: «Resultaría imposible que el equipo de Obras realizara la obra, si tenemos en cuenta que Amuesa está a 4 horas caminando: entre subida y bajada, el equipo municipal cumple su jornada completa. «Por eso estamos supeditados a un helicóptero, con lo que supone a todos los efectos», decía rotundo.