La Denominación de Origen Protegida Gamonéu ha manifestado públicamente su apoyo a la instalación de la planta de biogás de Arenas que, desde hace un año, mantiene dividido al concejo de Cabrales. A este respecto, la postura de la DOP es rotunda al considerar que la presencia de este equipamiento constituye «una necesidad para garantizar el futuro de la actividad ganadera y de las pequeñas queserías rurales de nuestro territorio».
En el comunicado firmado por Graciela Valle, al frente de la entidad, la DOP Gamonéu afirma que comparte con su homóloga de Cabrales «territorio, tradicional ganadera, métodos artesanales de elaboración y unas condiciones propias de la producción quesera en zonas de montaña», añadiendo que conocen «las dificultades que supone gestionar adecuadamente los purines, el suero y otros subproductos derivados de estas actividades, especialmente cuando deben trasladarse a instalaciones alejadas, con el consiguiente coste económico y ambiental».
La DOP Gamonéu no solo recuerda en su declaración que para las explotaciones y queserías pequeñas ubicadas en territorio de montaña es «una dificultad añadida» a su actividad tener que afrontar la gestión de residuos de forma individual. Un buen motivo para considera que tener estas infraestructuras próximas son una oportunidad de dar «respuesta colectiva a esta realidad». Algo que para los elaboradores es «determinante para mantener la viabilidad y facilitar el relevo y la continuidad de la producción quesera artesanal».
Proteger estas actividades exige también proporcionales herramientas e infraestructuras para adaptarse a las exigencias medioambientales sin comprometer su viabilidad económica
Además de poner el foco sobre las bondades que supondría la planta de biogás –reducir desplazamientos, facilitar que se cumplan los estándares medioambientales tanto de queserías como de ganaderías además de transformar residuos y otros subproductos en otros recursos, entre ellos energéticos–, la DOP Gamonéu recuerda que la labor que realizan ganaderos y queseros es fundamental «para conservar el paisaje, generar empleo, fijar población y mantener vivo el patrimonio cultural y alimentario de nuestros concejos».
Al tiempo que la DOP Gamonéu defiende la necesidad de esta infraestructura, no olvida resaltar que este equipamiento debe ser «capaz de convivir adecuadamente con quienes viven y trabajan en el territorio», haciendo que su diseño y gestión deban «prevenir y minimizar posibles impactos y garantizar su compatibilidad con la actividad turística, hostelera comercial y empresarial, con la calidad ambiental y paisajística; y, especialmente, con la vida cotidiana de los núcleos y vecinos de su entorno».