Hace apenas 10 días, la presencia de Andrés en las fiestas de Santa Lucía de Sotu Cangues habría pasado desapercibida. Sería, únicamente, un turista más procedente de Murcia que habría venido a descubrir el Oriente de Asturias, como hacen miles de personas cada verano, y que, por el camino, se habría encontrado con las fiestas de uno de sus pueblos –en la que ha estado disfrutando todo lo que va de día–. Y así habría sido de no ser porque Andrés saltó a la fama hace apenas 10 días por haberse encontrado un cuadro de Sorolla abandonado en una calle sevillana.
A primeros de julio, la anécdota de la que fue protagonista Andrés se convirtió en noticia en todos los medios. Y es que este murciano que pasaba unos días en Sevilla con su familia se encontró en la calle un cuadro que cogió «porque le gustaba el marco». Sería unos días después y ya estando en su domicilio cuando descubrió que una pareja de Sevilla había denunciado que se habían dejado un cuadro de Sorolla «de gran valor sentimental» –no se mencionaba que está valorado en más de 500.000 euros– olvidado en la calle.
Fue el propio Andrés quien se puso en contacto con la Policía Nacional para confirmar que lo tenía él. Esperamos que, tal y como rezaba el anuncio que hizo circular la familia propietaria de la obra de arte, le dieran una buena recompensa.