La noticia de la muerte de Álex Álvarez Trespando ha calado entre los vecinos de Cangas de Onís, que no pueden disimular el impacto de su pérdida. Y es que Álex, conocido en la localidad canguesa como "Álex el punky" por su característica cresta de la juventud, ha dejado este mundo con apenas 45 años muy pocos meses después del diagnóstico de la enfermedad que le ha arrebatado la vida.
La enfermedad no le quitó las ganas de disfrutar hasta el último momento. No dejó de hacer su vida, ya que era habitual verle en las calles de Cangas de Onís. Tan solo cambió su forma de transitarlas: una silla de ruedas se convirtió en su aliada para ello.
Carpintero metálico de profesión y con firmes convicciones en el terreno político y social, Álex dejó instrucciones muy precisas para cuando ya no estuviera que no hacen más que dejar patente quién era en vida. «No habrá velatorio, ni flores ni misa religiosa. Pero sí cervezas» reza su singular esquela que da debida cuenta de hasta qué punto su marcha reafirma quién fue en vida.
Siguiendo su último deseo mañana, miércoles, a las 18h quienes le conocieron y le quisieron se reunirán en el parque Riera para «tomar una cerveza y disfrutar de su vida juntos». Su esquela guarda para el final un mensaje que da cuenta de quién era y de su forma de vivir: «Se despide Álex el Punky. No os rindáis nunca».