El Homenaje a las Mujeres Canguesas que organiza cada año el Ayuntamiento de Cangas de Onís es, sin lugar a dudas, uno de los actos más emotivos del año. Una cita que este año reconocía la trayectoria vital de Clementina Josefa González Castaño, "Menta la de la Covadonguina"; y María Josefa Vega Valle por ser, como afirmó la concejal Lorena Allende, «un ejemplo de todo lo que representan las mujeres en nuestro concejo». «Las dos sois mujeres que supisteis salir adelante frente a las dificultades, gracias por todo lo que habéis aportado, por vuestro ejemplo», continuaba Allende, «por haber estado ahí sosteniendo, cuidando».
Vuestra historia es, también, la historia de nuestro pueblo
La concejal de Política Social desgranó la vida de cada una de ellas en pocos minutos. Algo harto complicado ya que, tanto en el caso de Menta como en el de Josefa, sus vidas han sido tan intensas como granadas en anécdotas. De Menta "la de la Covadonguina" destacó que pasó 30 años al frente de ese establecimiento que era mucho más que un negocio. «Siempre había un plato preparado para quien lo necesitara y, como ella misma me contaba, fue el primer bar con billar y hasta los escolanas de Franco jugaron», afirmaba Allende. «No fue solo un trabajo, fue una forma de vivir», decía la concejal quien resaltó que su mayor mérito había sido mantener unida a su gran familia y ser fiel a una frase que arrancó carcajadas: «Tengamos la fiesta en paz».
De María José, Josefa como la conocen todos en Mestas, destacó su fuerte arraigo al pueblo que la vio nacer y en el que vive desde hace décadas tras una experiencia laboral en el extranjero. «Mestas forma parte de ella y ella forma parte de Mestas», alabó Allende quien puso en valor que Josefa es «una trabajadora incansable que cuidó de mayores, limpió casas y trabajó 21 años, hasta su jubilación, en el Hotel Villa de Mestas». Una mujer que crió sola a sus dos hijos con la ayuda de su familia y a la que la concejal definió como «mujer alegre, viajera, amiga de sus amigas, amante de la vida, de la fiesta y de su gente».
A continuación y tras la preciosa actuación del Coro Peñasanta- Ramón Prada, una nieta de cada una de las homenajeadas subieron al escenario para alabar la vida de sus abuelas. Por parte de Menta, Elena, quien destacó que «aunque los más pequeños de casa no llegamos a conocer la Covadonguina, todos tenemos ese sentimiento en común de nostalgia que nos transmite toda la familia cuando se habla del bar de Tita». Sara, nieta de Josefa, ensalzó que su abuela es «una mujer fuerte, trabajadora, que desde muy joven supo lo difícil que es la vida». «Ella me ha enseñado que el esfuerzo y la constancia son lo importante», afirmaba, «solo espero ser tan fuerte y tan buena persona como tú».
Como cierre del acto, las dos homenajeadas recibieron de manos de José M. González Castro, alcalde de Cangas de Onís; Lorena Allende y Blanca Bueno, concejales del consistorio; la placa representativa que las distingue además de otros obsequios.
Un cierre perfecto para reconocer la vida de dos mujeres que son ejemplo.
