La Confederación Hidrográfica del Cantábrico tiene en marcha las obras de adecuación de la senda del Sella, entre Cangas de Onís y Villanueva, más concretamente en el tramo desde la Jira –continuando la senda hormigonada por el Ayuntamiento de Cangas de Onís– y la riega de Mables.
Estas obras forman parte del proyecto de restauración del Bajo Sella, que se presentó hace justamente un año en Triongu (Cangas de Onís) y que afecta al recorrido del río en los concejos de Cangas de Onís, Parres y Ribadesella, a lo largo de casi 24 kilómetros. El presupuesto de 4,8 millones de euros y se financiará con fondos de la Unión Europea, a cargo del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, en el marco del instrumento Next Generation EU.
Las obras a lo largo de estos más de 20 kilómetros contemplan la retirada de obstáculos en el cauce y proximidades; recuperación de la vegetación de ribera mediante la plantación de especies autóctonas ribereñas; retirada de rellenos artificiales en las márgenes con el fin de recuperar la conectividad transversal cauce-márgenes y la vertical con el medio hiporreico; recuperación y protección de riberas mediante técnicas de bioingeniería; tratamientos selvícolas mediante desbroces, clareos selectivos y podas para contribuir a un mayor desahogo en situaciones de avenidas; conservación y acondicionamiento de los cauces de arroyos y riegas; acondicionamiento y mejora de infraestructuras fluviales de uso público tales como la red de sendas de pescadores y caminos del bajo Sella fuera de la zona ZEC; restauración de las márgenes del río Sella en Triongo creando, en la margen izquierda, un espacio fluvial de mayor naturalidad con mejora de la biodiversidad, eliminación de plantaciones de chopera y recuperación de la vegetación ribereña, y en la margen derecha, una mota de altura variable entre el río y la carretera N-634 para prevenir inundaciones y mejorar la capacidad de los arroyos de La Riega, Triongo y La Parda; control y mitigación de especies vegetales alóctonas de carácter invasor en las riberas y márgenes que afectan gravemente a la vegetación autóctona de los cauces incluidos en el alcance del proyecto (incluyendo adicionalmente el río Piloña); o el fomento de la biodiversidad, enfocado a especies singulares de los ecosistemas fluviales, a través de la recuperación del hábitat de anfibios y avifauna.