Casualidades de la vida, la pasada semana coincidieron dos celebraciones con el Instituto Rey Pelayo de Cangas de Onís, como nexo común.
Por un lado estuvo la graduación de los alumnos que este año completaron la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), que recogieron la beca y sus diplomas en un acto al que asistieron las familias en un salón de actos del Rey Pelayo, que pide a gritos un sistema de climatización. Parece mentira que hace “cuatro días” se invirtiesen más de 6 millones de euros en el nuevo edificio y nadie se acordase de mejorar ese salón de actos... Los graduados en ESO disfrutaron después de una comida de hermandad en el Mesón Puente Romano de Cangas de Onís. En ese mismo lugar, al día siguiente, se reunieron los antiguos y ya veteranos alumnos de la promoción de 1961, del por entonces denominado Instituto Laboral Rey Pelayo.
Promoción de 1961 del Instituto Laboral Rey Pelayo.
La promoción de 1961 celebró su quinta comida y volvió a reunir a los que fueron compañeros por entonces. Muchos viven en la zona: Arriondas, Cangas de Onís, Piloña... pero también los hay que acuden a la cita desde otros puntos de Asturias y también desde fuera de la región.
A unos y a otros los separan más de 65 años, lo que deja patente lo vivo que sigue el centro educativo cangués.