El PSOE cangués propone el título de Hijo Adoptivo, a título póstumo, para Juan Antonio García Ramírez

El empresario mexicano, de raíces en Següencu falleció hace unas fechas a los 69 años de edad
undefined
photo_camera Juan Antonio García Rámirez, a la derecha, en 2023 con el pintor Augusto Ferrer-Dalmau, y el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel G. Castro, junto al la obra "La primera victoria", que la familia García Rivero prestó a Cangas de Onís.

El grupo municipal socialista de Cangas de Onís elevará al pleno la petición para que el empresario mexicano, Juan Antonio García Ramírez, que falleció hace unos días en Oviedo, a los 69 años de edad, reciba, a título póstumo, las distinción de Hijo Adoptivo de Cangas de Onís.

Desde el PSOE quieren agradecer así la labor de mecenazgo de alguien que siempre estuvo muy vinculado a las raíces familiares. Su padre, Enrique García Narciandi, nació en la localidad canguesa de Següencu en 1901 y emigró a México a principios de los años 30 del siglo pasado. Allí se casó con Aurora Ramírez, una mexicana de Guanajuato y fundó su primer negocio, una zapatería. El segundo, una floreciente fábrica de cajas de cartón en la ciudad de León, a la que le puso de nombre La Covadonga y con la que continuó un sobrino suyo.

Reconocer a quienes hacen grande nuestra tierra es un deber de todos. Apuntan desde el PSOE de Cangas de Onís.

Juan Antonio García Ramírez nació en México D.F. y desde siempre, como le inculcó su padre, tuvo una enorme labor filantrópica con Asturias y con Cangas de Onís. En la ciudad canguesa pasó un curso entero, en el Instituto Rey Pelayo adonde le envió su padre, desde el otro lado del Atlántico, para que se curtiese.

El cuadro La primera victoria, obra con la que el pintor Augusto Ferrer-Dalmau celebró los 1.300 años de la Batalla de Covadonga, se exhibe en Cangas de Onís desde el año 2023, cuando la familia García-Rivero decidió prestar la obra al Ayuntamiento por un periodo de al menos 10 años. La puesta de largo del cuadro tuvo lugar en la Casa Riera, en cuyo parque está la estatua que homenaje al Emigrante, también donada por Juan Antonio García Ramírez y sus dos hermanas, una obra del escultor Ricardo Motilla, que tomó como modelo para el rostro el de Enrique García Narciandi.

García Ramíres impulsó en México el Insitituto Oviedo, en León (Guanajuato) y también una facultad de Filosofía vinculada a la Fundación Gustavo Bueno.