miércoles 18/5/22

Lo de repartir hosties parece contagioso de unas semanas a esta parte. A mí, sin ir más lejos, me ofrecieron dos la semana pasada. Fue alguien a quien no le gustó algo que escribí. Así está el patio. Malos tiempos para la lírica, que cantaban Germán Coppini y Golpes Bajos. Es lo que tiene ser periodista de caleya en una Comarca donde nos conocemos todos, o casi todos. Yo siempre digo que opinar aquí, o contar la verdad, puede valerte algún paraguazu. Va en el sueldo.

Tampoco gustó a cierto Círculo de personas el artículo de opinión de mi compañera Marije Amieva, sobre lo sucedido en el ya famoso pleno del Ayuntamiento de Cangas de Onís. Desde ese Círculo, que yo sepa, no nos ofrecieron hosties, pero se nos tildó de prensa amarilla y alguna faltosada más. Lo primero, y fundamental, es diferenciar información de opinión, después hablamos de amarillismo y de lo que quieran.
A los de les hosties y a los que despotrican en las redes sociales, les recuerdo que aquí tenemos una sección, la de “Cartas al director” donde pueden expresar sus quejas con total libertad y sin censuras. No somos de los que se esconden.                                                                                                                      

Javier Peruyera

Dos hosties
Comentarios