miércoles. 10.08.2022

La política local de Llanes promete darnos un sinfín de titulares hasta que se celebren las elecciones municipales en mayo de 2023. El desembarco de Antonio Trevín en el PSOE de Llanes, sus declaraciones y la puesta en marcha de la maquinaria de una adormecida Agrupación Local ha espoleado también al Gobierno de Llanes, en el que cada día tira del carro con más fuerza la formación del alcalde Riestra.

La pasada semana, VecinosxLlanes hacía pública una nota en la que se critica «el cáncer trevinista, basado en crear falsas expectativas de empleo y riqueza, a costa de arrasar el paisaje y adulterar el principio de igualdad ante la ley». La formación de Riestra compara los «40 años de su vida (la de Trevín) ocupando cargos públicos», con la serie de televisión, sobre mafiosos, Los Soprano «salvando las ‘pequeñas’ diferencias», apuntan en la nota, en la que señalan «las amistades y juegos peligrosos, en Llanes mayormente, pero también en Oviedo, Madrid y México», de Trevín, «que se reunía en su despacho  con los especuladores, o bien en el despacho de éstos, y allí mismo firmaba con ellos sus famosos convenios para edificar aquí o allá sin ningún otro control ni información pública, con su eterno puro habano como único testigo». Riestra y los suyos esgrimen «las sentencias judiciales que impidieron al trevinismo consumar todos los atentados urbanísticos previstos: en 1997, 2002, 2007, 2010 y 2011 los jueces echaron por tierra sus pretensiones» para abundar en que «el trevinismo está inhabilitado en Llanes por los jueves y los vecinos». En la nota hacen también referencia al caso Kaype, «fueron los vecinos quienes empezaron a relacionar uno de aquellos viajes a México con la ampliación posterior del edificio del Kaype, que a punto estuvo de traer la ruina a Llanes en forma de 20 millones de indemnización, por tener permiso ilegal del Ayuntamiento», concluyen.

Nota completa de VecionsxLlanes

El trevinismo está inhabilitado en Llanes por los jueces y los vecinos 

VecinosxLlanes es el antídoto contra el cáncer trevinista, basado en crear falsas expectativas de empleo y riqueza, a costa de arrasar el paisaje y adulterar el principio de igualdad ante la ley 

Cuando el próximo año, Antonio Trevín cumpla 40 años de su vida ocupando cargos públicos o de dirección en su partido, tendrá una buena oportunidad para volver la vista atrás y analizar los resultados de la escuela por él creada en Llanes, que ha gobernado el concejo durante 30 de esos 40 años. Desde luego hay materia para una serie de TV a emitir en varias temporadas, a modo y manera de Los Soprano, salvando las “pequeñas” diferencias. 

Ya desde sus comienzos se aficionó Trevín a las amistades y juegos peligrosos, en Llanes mayormente, pero también en Oviedo, Madrid y México. Se reunía en su despacho con los especuladores, o bien en el despacho de éstos, y allí mismo firmaba con ellos sus famosos convenios para edificar aquí o allá sin ningún otro control ni información pública, con su eterno puro habano como único testigo. Y luego amplió este sistema a los sucesivos planes urbanísticos del concejo, bajo una filosofía similar: ocupación del paisaje y los espacios naturales, desarrollismo desequilibrado y ausencia de información. El objetivo era crear falsas expectativas de empleo y riqueza a costa de arrasar el paisaje, y hay que decir que en parte logró ambas cosas. Consiguió mantenerse en la alcaldía, y basándose en la lentitud de la justicia, consiguió también llegar a la primera fase de destrucción. 

No obstante, las sentencias judiciales impidieron al trevinismo consumar todos los atentados urbanísticos previstos: en 1997, 2002, 2007, 2010 y 2011 los jueces echaron por tierra sus pretensiones, y en las elecciones de 2015 fueron los propios vecinos quienes, sin esperar a la justicia, echaron también por tierra el último plan urbanístico perpetrado, al obligar al trevinismo a pasar a la oposición, tras una enorme manifestación de protesta por el nuevo intento depredador, que puso al 

frente de la alcaldía a VecinosxLlanes, antídoto contra el cáncer trevinista. De esta forma, el trevinismo quedó inhabilitado en Llanes por los jueces y los vecinos al mismo tiempo. 

Por fin, la gente era consciente del engaño. Fueron los vecinos quienes empezaron a relacionar uno de aquellos viajes a México con la ampliación posterior del edificio del Kaype, que a punto estuvo de traer la ruina a Llanes en forma de 20 millones de indemnización, por tener permiso ilegal del Ayuntamiento. Y también se descubrió que era posible hacer un plan urbanístico no depredador, eliminar la deuda asfixiante, comprar el Cinemar sin recalificaciones ni derroches de dinero, o atender a los 103 pueblos del concejo en sus necesidades. A todo esto lo llama Trevín ser antisistema y extremista, lo que es el mejor exponente del trastorno socialfranquista que padece y que le inhabilita para seguir en política tras 40 años de un pernicioso caudillismo. 

Pero es imposible analizar el trevinismo en Llanes sin tener en cuenta otros tics “sopranistas”, basados en adulterar el principio de igualdad ante la ley: licencias a medida, contrataciones a dedo y decisiones basadas en el amiguismo y el favoritismo. Solo así se explica una nueva serie de sentencias ya firmes que condenaron a varios concejales de esta escuela a un total de 48 años de inhabilitación, que se dice pronto. Son los mismos jueces quienes llegan a afirmar que “operaban como si el Ayuntamiento se tratase de un feudo” y “gestionaban el concejo como si fuera un cortijo”. Nada que añadir. 

Lo dicho: el trevinismo está inhabilitado en Llanes, y solo queda esperar a que la agudeza de un director de cine o televisión fije sus ojos en esta escuela, a partir de otros antecedentes exitosos. ¿Quién no ha visto Los Soprano? Pues eso. 

VecinosxLlanes ve sólo “pequeñas” diferencias entre la serie de televisión Los Soprano...
Comentarios