Un año más, y van unos cuantos, las playas de Santa Marina, en Ribadesella, y de Toró y Palombina, en el concejo de Llanes, renovaron la bandera Q de Calidad Turística que ondea en sus playas. Un reconocimiento a los servicios y cuidados de los distintos arenales de los que se hizo ayer entrega con la presencia de los alcaldes de ambos concejos, Paulo García y Enrique Riestra; de la viceconsejera de Turismo del Principado de Asturias, Lara Martínez; y del director general del Instituto para la Calidad Turística Española y a Sostenibilidad (ICTES), Fernando Fraile.
Los arenales que ayer volvieron a ser reconocidos con estas banderas no se incorporan de nuevas. Mientras la playa riosellana ostenta la Q de Calidad Turística desde 2004 y su oficina de turismo lo hace desde 2005; en el caso de Toró y Palombina este reconocimiento llegó en 2006 y 2004, respectivamente. En el caso de Llanes como en el concejo de vecino, su oficina de turismo también cuenta con este distintivo.
Lo más llamativo es que en todos los casos, tanto playas como oficinas han revalidado este reconocimiento de forma ininterrumpida desde su concesión. Algo que valoró positivamente el director general del ICTES quien agradeció durante la entrega de las banderas «la apuesta y el compromiso con la Calidad Turística certificada, porque supone trabajar con rigor y superar una exigente auditoría externa e independiente». Y es que estas banderas, en palabras del propio Fraile, «dice mucho de cómo los gestores públicos cuidan de estos recursos fundamentales que son las playas, no conformándose con meras declaraciones responsables de buenas prácticas y sometiendo a sus instalaciones y servicios a auditorías de tercera parte».