Roberto Llamedo volvió a demostrar el pasado sábado que la edad no es un obstáculo para seguir compitiendo al máximo nivel. El deportista de Celorio, de 76 años, se proclamó campeón de España de Duatlón Cross en la categoría de 75 a 79 años durante la competición disputada en Calahorra (La Rioja). Sin embargo, esta vez la satisfacción por el título quedó empañada por la extrema dureza del recorrido de bicicleta, que le llevó a renunciar a participar en el Campeonato de España de Triatlón Cross previsto para el domingo.
La prueba comenzó con una carrera a pie por un parque situado junto al río Cidacos antes de dar paso a un exigente circuito de bicicleta de montaña. «Para mí fue demasiado peligroso, durísimo», afirma. El trazado, de unos 18 kilómetros, discurría por una estrecha senda entre árboles, con abundantes raíces, piedras y fuertes desniveles. «Me salí muchísimas veces del sitio con un riesgo evidente y tenía unas ganas de llegar terribles», recuerda.
A la dificultad y riesgo se sumó la presión de los tiempos de corte. En este tipo de competiciones, los participantes deben completar cada segmento dentro de un tiempo máximo; de lo contrario, quedan eliminados y no pueden continuar la prueba.
Según explica Llamedo, esos tiempos eran idénticos para todas las categorías de edad. «Había un tiempo de corte, el mismo para los élite, que tienen 20 o 25 años, que para los grupos de edad, como en mi caso, que tengo 76», comenta.
Durante la prueba recibió varios avisos de que estaba muy cerca de quedarse fuera. «Se me acerca una moto y me dice: “Te queda muy poco tiempo para el corte”», relata. Después de superar ese control, aún le quedaban tres kilómetros de carrera a pie. «Cuando me quedaba un kilómetro se me acerca otro en bici y me dice: “No te relajes, que te cortan”», añade. Finalmente cruzó la meta con el tiempo justo. «Entrando en meta ya oigo al speaker decir: “Roberto, directamente a meta”. Un minuto más tarde me hubieran cortado también», explica.
«Un riesgo innecesario»
Pese a colgarse la medalla de oro, el deportista tomó una decisión nada más terminar la carrera. «Según llegué a meta le dije a mi mujer: “Mañana no corro porque no merece la pena arriesgar”», señala. Y así lo hizo. El domingo no tomó la salida en el Campeonato de España de Triatlón Cross porque entendió que el circuito suponía un riesgo innecesario.
Llamedo asegura que no fue el único participante que sufrió las consecuencias del recorrido. «Había muchísimas caídas» y numerosos deportistas quedaron eliminados al no superar los tiempos de corte. «Había gente que había venido desde Málaga y ni siquiera pudo terminar», comenta.
El vecino de Celorio recuerda que ya había disputado estos campeonatos el año pasado, pero el circuito era muy diferente. «Había senderos, sí, pero también caminos de piedra y grava, no con esta dificultad», asegura.
A pesar del nuevo título nacional, reconoce que esta experiencia le hará replantearse su calendario. «A partir de ahora decidiré si sigo corriendo este tipo de pruebas de cross o si me dedico solo a la carretera», concluye.