sábado. 26.11.2022
José Julio Velasco recibió el galardón Llanerense del Año

Un cura feliz en Llanera

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Gerardo Sanz, José Julio Velasco, Roberto Álvarez y Belisario Camblor, tras la entrega del galardón.

Más de 400 personas arroparon el viernes a José Julio Velasco Bolaño, párroco responsable de la Unidad Pastoral de Posada y vicario de la zona centro, en su nombramiento como Llanerense del Año, un galardón promovido por la Sociedad Gorfolí-Santufirme.

«Desde la humildad, abrumado y muy emocionado», señaló que «a nivel de reconocimientos, nada hay más grande que te los haga tu propia gente». Velasco, que comenzó con un agradecimiento a la sanidad asturiana, quiso compartir el galardón con el resto de sacerdotes, diáconos, seminaristas y colaboradores pastorales de las parroquias y defendió que la iglesia diocesana asturiana «es más un tren de futuro que un fósil del pasado porque nuestra sociedad está muy necesitada de los valores que ella anuncia».

Una de sus mayores virtudes es la capacidad de trabajar en equipo

También aseguró que «en Llanera estoy feliz, me siento acogido, integrado, querido y apoyado» y apuntó que «tengo claro que cuando sumamos esfuerzos y recursos es más fácil conseguir objetivos». Asimismo, añadió que «contraigo una enorme deuda de gratitud».

Su amigo Belisario Camblor fue el encargado de glosar su figura y lo definió como un cura «cercano, humilde y dispuesto» en sus casi treinta años de servicio en el concejo. Entre sus anécdotas, recordó que en 1989, un año antes de ser ordenado, ejerció en Llanera como diácono ministrante en la misa que celebró el Papa Juan Pablo II en La Morgal. También destacó su carácter dinamizador, su trabajo «arduo y constante» y el arreglo de templos en San Cucao, Villabona, Brañes, Ferroñes o Villaderveyo. «Una de sus mayores virtudes es la capacidad de trabajar en equipo», ensalzó.

Por su parte, el alcalde, Gerardo Sanz, destacó que «resalta los valores humanos que muchos anhelamos cultivar, el respeto, la empatía, la responsabilidad, la solidaridad, la honestidad, la compasión, la gratitud y el perdón».

Y Roberto Álvarez, en representación del colectivo, hizo hincapié en el trabajo de Velasco durante los meses más duros de la pandemia, especialmente en funerales y entierros. «Al otro lado del BOE, estaba él», apuntó.

Un cura feliz en Llanera
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