La experiencia que empezó como una comida de amigos y acabó juntando a más de 300 personas en la pasada edición, celebrada en el mes de noviembre, en la que incluso hubo lista de espera, continúa su andadura ya que la quinta edición de Espicha 80’s se celebrará este fin de semana. Ruper Durán, Yiyo Roda, Paco Pertierra, Chesco Fernández, María Ramos y José Ángel Fernández, los promotores de la iniciativa, lejos de desfallecer, regresan con más ganas e ideas que nunca encaminadas a recrear un ambiente en el que, los que vivimos aquellos años, podamos hacer lo que más nos gusta en este mundo, aparte de comer pipas: hablar compulsivamente de aquellos años.
Hay una máxima que dice que «cuando las cosas salen bien, mejor no tocarlas» aunque no hacerlo puede suponer apoltronarse en una idea que vaya perdiendo interés con el tiempo. Eso no está en la cabeza de los organizadores, que no paran de buscar nuevas propuestas pese a que el grueso de la celebración ya esté asentado: «trabajar con la gente de El Llagar de Quelo es una garantía tanto para nosotros, a nivel organizativo, como para los asistentes ya que saben que la calidad está asegurada. La parte diferencial de este encuentro es el formato de espicha en sí, con la comida tradicional y las mesas corridas. Eso es lo que nos diferencia de las muchas otras fiestas ochenteras que hay por ahí».
De la experiencia de años anteriores se aprende y esta nueva edición contará con novedades que nos cuentan los organizadores: «repasando lo que vivimos en las pasadas ediciones nos dimos cuenta que lo que a la gente más le gusta es el momento previo a entrar a cenar, cuando llegan y empiezan a entrar en contacto con el ambiente. Así la previa esta edición decidimos adelantarla media hora porque vimos que la gente la disfrutaba mucho. En ese sentido hacemos que bajen los buses todos juntos (más menos) para empezar con toda la gente allí. Será de 9 a 10.30».
Al llegar al punto de encuentro, los asistentes empezarán a tomar contacto con el ambiente y la fiesta desde el primer momento: «Habrá bebidas y demás y yo creo que podemos hablar que habrá sorpresas, como, por ejemplo, un photocall, que ya pusimos en otras ocasiones; esperamos que tenga la misma aceptación y que pasen todos por él al llegar. Luego llegará la espicha que este año la queremos amenizar con una pantalla gigante y anuncios, cortos y demás imágenes de la época. Habrá una furgoneta fotomatón para que la gente (bien individual o en grupitos) puedan hacer sus fotos y tener sus recuerdos».
Una fiesta ochentera sin la música como pivote central es impensable: «para la previa también hemos pensado en que suene música en directo así que contaremos con la participación de un grupo tocando en acústico sin amplificar. Pensamos que todo ello, más luego la espicha y las copas posteriores, con sorteos, hará que el encuentro se convierta en una noche irrepetible, una vez más».
Los autobuses partirán a las 20:30 horas del punto de salida situado frente a las puertas del Instituto Aramo (el Instituto Femenino para los que sólo hable en lenguaje ochentero) y regresarán a la capital del Principado a la hora que decida el fin de fiesta.