La Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Asturiana de los Valles (ASEAVA) ha cargado con dureza contra la iniciativa judicial presentada por cuatro de sus socios para impugnar el acuerdo aprobado en la Junta General Ordinaria del pasado 22 de marzo sobre la cesión de uso de la marca Xata Roxa. La entidad considera que la actuación ha supuesto el bloqueo de una medida estratégica destinada a mejorar la rentabilidad de las explotaciones ganaderas y anuncia la convocatoria de una Junta General Extraordinaria para que los asociados vuelvan a pronunciarse sobre la cuestión.
Los demandantes son Borja Fernández Fernández, Leticia Fernández Tiesta, Sonia Rodríguez Cordero y Vanesa García Fernández. Según ASEAVA, la impugnación se basa en una objeción formal relacionada con la convocatoria de la asamblea y ha provocado la paralización de un acuerdo que ya había recibido el respaldo mayoritario de los socios.
La organización sostiene que la medida permitiría mejorar en unos diez céntimos por kilo el precio de la carne comercializada bajo esta figura, una ventaja económica que, afirma, podría haber comenzado a aplicarse hace aproximadamente un mes. Sin embargo, la presentación de la demanda ha dejado en suspenso la puesta en marcha del acuerdo.
Desde la Junta de Gobierno consideran que se ha utilizado un argumento procedimental para frenar una decisión que califican de beneficiosa para el conjunto de los criadores. Además, apuntan a la posible existencia de intereses ajenos a ASEAVA detrás de la iniciativa judicial. La asociación señala la proximidad entre la Unión de Raza Asturiana (URA) y la Indicación Geográfica Protegida (IGP), así como determinadas coincidencias jurídicas, para justificar sus sospechas sobre una estrategia destinada a impedir que los ganaderos puedan obtener un mayor rendimiento económico de la raza Asturiana de los Valles.
Pese a discrepar del contenido de la demanda, la Junta de Gobierno ha decidido allanarse al procedimiento judicial para evitar un litigio prolongado. La entidad considera que un proceso de larga duración solo contribuiría a mantener bloqueada una medida que juzga fundamental para mejorar los ingresos de los productores, reforzar la marca Xata Roxa y generar nuevas fuentes de financiación mediante la certificación de animales de raza 100 % autóctona.
ASEAVA defiende que una decisión aprobada democráticamente no puede quedar paralizada por la actuación de una minoría. Por ello, convocará una Junta General Extraordinaria en la que todos los socios volverán a votar la autorización para la cesión de uso de la marca y el contenido íntegro del acuerdo. La asociación confía en que la nueva consulta ratifique el respaldo mayoritario obtenido en marzo y reafirma su compromiso con la defensa de los intereses económicos de los criadores de raza Asturiana de los Valles.