La Guardia Civil dio por concluido este domingo el dispositivo especial de seguridad desplegado con motivo del festival Boombastic, celebrado en Llanera, que se desarrolló durante seis jornadas sin incidencias de gravedad pese a congregar a unos 70.000 asistentes.
En el operativo participaron 405 agentes de distintas unidades de la Guardia Civil, entre ellas la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), Seprona, Policía Judicial, Servicio Cinológico, Sector de Tráfico, Equipo Roca, Equipo @, Pegaso y patrullas territoriales. El dispositivo contó además con el apoyo del Servicio Aéreo y de la Unidad Aérea de drones, que realizó vuelos continuos para supervisar el recinto y facilitar una respuesta rápida ante cualquier incidencia.
Como en anteriores ediciones, también colaboró el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) con base en Pontevedra, especializado en el control de grandes concentraciones de personas. Asimismo, se instaló un puesto móvil de atención al ciudadano que funcionó como oficina para la recepción de denuncias y como Puesto de Mando Avanzado. En el balance del festival, la Guardia Civil contabilizó siete infracciones penales: un hurto, una apropiación indebida, un robo con fuerza, unas amenazas, unas lesiones, un delito de resistencia y desobediencia a agente de la autoridad y otro contra la salud pública.
Como consecuencia de estas actuaciones se practicaron dos detenciones. La primera tuvo lugar el 15 de julio, cuando los agentes interceptaron a un asistente que portaba 20 pastillas de éxtasis —con un peso total de 20 gramos y presuntamente destinadas a la venta—, además de dos gramos de cocaína y nueve de hachís. La segunda se produjo en la noche del 18 de julio por un delito de resistencia y desobediencia, después de que un hombre tratara de huir tras ser requerido para identificarse y empujara a uno de los guardias civiles.
En cuanto a las infracciones administrativas, los agentes tramitaron un total de 230 denuncias. La mayoría, 212 estuvieron relacionadas con el consumo o la tenencia de drogas en la vía pública. Además, se formularon seis denuncias por portar armas blancas, dos por desobediencia o resistencia a la autoridad, tres por faltas de respeto a agentes y otras siete por incumplimientos de distintas normativas.
Entre las sustancias intervenidas predominó el hachís y la marihuana, aunque también se decomisaron cocaína, tusi, MDMA y pastillas de éxtasis.