Vuelven las denuncias por vertidos en el río Aboño: la Coordinadora Ecologista d´Asturies pide medidas urgentes

La organización vincula el problema a la actividad minera y advierte de afecciones ambientales hasta el embalse de San Andrés, en la Red Natura 2000
La Coordinadora Ecologista d'Asturies reclama a la CHC un mayor control de las explotaciones mineras y de sus sistemas de depuración
photo_camera La Coordinadora Ecologista d'Asturies reclama a la CHC un mayor control de las explotaciones mineras y de sus sistemas de depuración

La Coordinadora Ecologista d'Asturies ha presentado una nueva denuncia ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) por los vertidos que, según sostiene la organización, llevan semanas alterando el color de las aguas del río Aboño a su paso por el concejo de Llanera.

El colectivo recuerda que este cauce ya ha sido escenario en anteriores ocasiones de expedientes sancionadores relacionados con vertidos procedentes de la actividad minera en la zona de Villabona. Según los ecologistas, la elevada presencia de sedimentos en suspensión perjudica la calidad del agua y dificulta la supervivencia de las especies que habitan el río.

Desde la organización consideran que las medidas adoptadas hasta ahora no han resultado suficientes para evitar que el problema se repita. Por ello, reclaman actuaciones que permitan frenar los aportes de sedimentos y avanzar en la recuperación ambiental del Aboño, un cauce que desemboca en el embalse de San Andrés, en Gijón.

La Coordinadora advierte además de que la contaminación afecta a un espacio de especial valor ambiental. El embalse forma parte de la Red Natura 2000 y alberga diversas especies de aves y hábitats de interés comunitario que motivaron su inclusión dentro de esta figura europea de protección.

Según el colectivo, las consecuencias de los vertidos trascienden el ámbito estrictamente ecológico. Aseguran que la degradación de la calidad del agua repercute también en actividades recreativas y deportivas vinculadas al entorno del embalse, así como en la práctica de la pesca deportiva.

Los ecologistas sostienen que llevan años reclamando medidas para corregir una problemática que atribuyen a la insuficiente depuración y control de los vertidos procedentes de explotaciones mineras. En este sentido, denuncian la falta o precariedad de sistemas de tratamiento en determinadas instalaciones y piden un refuerzo de la vigilancia por parte de las administraciones competentes.

La organización concluye que los daños ambientales acumulados en el entorno del Aboño evidencian la necesidad de una intervención más decidida por parte de las autoridades responsables de la gestión y protección de los recursos hídricos, con el objetivo de evitar nuevos episodios de contaminación y garantizar la conservación de este ecosistema.