Que el Príncipe Aliatar, emisario de sus majestades los Reyes Magos de Oriente, haga un hueco en su apretada agenda navideña y se pase por el Núcleo Zoológico Tuernes el Pequeño, de Llanera, ya es un clásico. El año pasado más de 6.000 personas se pasaron por el recinto en esta época navideña. Para este ejercicio las previsiones de asistencia andan muy parejas lo que demuestra las más de 1.000 reservas que los responsables del zoo ya están manejando.
Pero este año hay una propuesta muy especial. La Asociación por los derechos de las personas autistas (ADPA), Inypema, la clínica universitaria de la Fundación Padre Ossó y el club de atletismo inclusivo Ceactivo se han unido al Núcleo Zoológico para preparar una visita de niños autistas, una iniciativa que requiere una cierta preparación, tanto de las instalaciones como del personal que va a estar con los niños y niñas.
Sergio Rodríguez, director técnico de Inypema, explicaba que «Siempre que iniciamos una actuación de este tipo nos desplazamos al lugar que va a albergar la visita para dar una pequeña formación sobre lo que es el autismo, o las características específicas de esta patología para todas las personas que van a estar en contacto con los niños y niñas desde que se suben al autocar. También organizamos acciones de anticipación, creando historias sociales para que los niños dentro de este espectro que acudan aquí ya sepan qué animales van a ver, y más o menos, contarles lo que va a pasar antes de que vengan, lo que les viene muy bien para poder regularse».
Ester Fernández, del Club Ceactivo y de la Asociación ADPA, se está centrando «Junto con otros compañeros en buscar acciones de ocio para los niños y las niñas con autismo porque también es su derecho. La propuesta surge porque yo había venido varias veces con mi hijo a esta actividad que me parece genial pero me encontraba con que no estaba adaptada para personas con trastorno del espectro autista. Así surgió la idea para proponer que este año tuvieran la opción de disfrutar de esta fiesta como el resto de las personas, con una serie de adaptaciones. Lo que propusimos, y que el zoo aceptó de manera inmediata cuando se lo comentamos, fue buscar un día y una franja horaria exclusivamente para nosotros, lo que permitirá que los niños estén más tranquilos, que no haya tanta aglomeración de gente ni tanta espera en el autobús».
Luis Miguel Álvarez, propietario del Núcleo Zoológico Tuernes el Pequeño, comentaba que «Llevamos cinco años con esta actividad y estamos dispuestos a que todo el mundo pueda venir y disfrutarla. Así que cuando se pusieron en contacto con nosotros para proponernos esta visita nos pusimos rápidamente a disposición de la Asociación y dar todas las facilidades para que puedan venir a visitarnos los niños con autismo. Así que reservamos un día y una hora específica para que puedan estar a gusto en el Núcleo, que tengan su tiempo y su espacio».