El Centro Tecnológico ASINCAR, la Asociación Nacional de Criadores de Raza Asturiana de los Valles (ASEAVA) y el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN-CSIC) colaboran en el Grupo Operativo MATBAC. Este Grupo Operativo cuenta además con la participación como colaborador de la empresa Nanoker Research S.L.
A través del proyecto MATBAC, liderado por ASINCAR, se pretende desarrollar un bebedero funcional capaz de limitar la proliferación de microorganismos en zonas de uso común del ganado, como es el caso de los bebederos, donde resulta complicado llevar a cabo los procesos de limpieza y desinfección con la eficacia y periodicidad necesaria. Con ello, se pretende implementar barreras para el contagio horizontal, reduciendo con ello la incidencia de enfermedades entre los animales.
Las instalaciones de ASEAVA, en Llanera, acogieron la rueda de prensa de presentación del proyecto, en donde los técnicos encargados del mismo, explicaron a los medios su utilidad. Armando Menéndez Estrada, Project Manager en ASINCAR, aseguró que «El Grupo Operativo MADVAC es un proyecto regional financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería de Medio Rural y Política Agraria. El objetivo del proyecto es reducir la incidencia de enfermedades entre el ganado a través del desarrollo de materiales con funcionalidades específicas antimicrobianas, es decir, que sean bacteriostáticos o bacteriocidas. La idea es desarrollar unos materiales con una capacidad antimicrobiana y aplicar esta funcionalidad en los bebederos, es decir, en zonas comunes de los animales donde habitualmente es más probable que se produzca esta contaminación cuando un animal enferma. Ahora mismo estamos en la fase de ensayo con ya un bebedero funcionalizado y estamos estudiando dos grupos de animales para comprobar su efectividad».
Durante este estudio, que se realizará en las instalaciones de ASEAVA, se monitorizará periódicamente y comparará el estado de salud general y la incidencia y proliferación de enfermedades entre los animales de cada grupo de estudio. «Este ensayo durará hasta agosto o septiembre, hasta el final del proyecto y ahí es donde evaluaremos los resultados», concluyó Menéndez.
Por su parte, Adolfo Fernández, investigador del Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN) señaló que «El papel de nuestro Centro fue el desarrollo de nuevos materiales antimicrobianos de naturaleza inorgánica para posteriormente implementarlos en forma de recubrimientos en los bebederos. En ensayos en vidrio en el laboratorio ya se ha demostrado que impide que se reproduzcan las bacterias y ahora el caso es confirmar en entorno real que también se mantiene esa funcionalidad».
Finalmente, Javier Prendes, responsable de Astur Prendes Servicios Veterinarios, reveló la parte que les toca en este proyecto: «A nosotros nos toca la parte de control sanitario y la evaluación de la clínica que presenten estos animales a lo largo de todos estos meses. Un veterinario del equipo observará que los animales no presenten ninguna sintomatología de ningún tipo de enfermedad. Luego, semanalmente y quincenalmente, tomamos una serie de muestras para protocolarizar y tener controladas las posibles variables que nos den alguna pista de algún desarrollo o incubación de algún tipo de enfermedad».
El proyecto, que está cofinanciado por la UE (FEADER), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias, tiene un presupuesto total de 139.010,92€ y una ayuda pública de 125.887,52€.