El parque 28 de Junio de Lugo de Llanera se convirtió en un espacio de reivindicación y memoria. La asociación Xuntes y Diversas celebró un acto con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia en el que se leyó un manifiesto cargado de denuncia social y reivindicación política. Tras la lectura, los asistentes realizaron una ofrenda floral en el monolito dedicado a las víctimas de la intolerancia
El vicepresidente de la asociación, Horacio Álvarez, fue el encargado de poner voz a un texto que apeló a la «necesidad democrática y humana» de combatir los discursos y agresiones de odio que, según advirtió, «siguen encontrando grietas por las que filtrarse» en la sociedad.
Al acto asistieron la directora general de Participación Ciudadana, Transparencia, Diversidad Sexual y LGTBI del Principado, Nuria Rodríguez; la alcaldesa de Llanera, Eva María Pérez; y las concejalas Susana García y Beatriz Ruiz. Durante la lectura, Álvarez defendió una visión amplia y plural de la diversidad. «Ninguna sigla sobra. Ninguna persona sobra. La defensa de los derechos LGTBIQ+ es la defensa de los derechos humanos», proclamó ante los asistentes.
El manifiesto incidió especialmente en el incremento de las agresiones y episodios de odio registrados en Asturias durante los últimos meses. Entre ellos, recordó la agresión homófoba ocurrida el pasado 13 de enero en Oviedo, así como otros ataques recientes contra personas trans y la desarticulación en Asturias de una banda neonazi dedicada a perseguir a personas por su orientación sexual o ideología.
«La discriminación no es una percepción subjetiva, es un dato estadístico que destruye vidas», señaló el texto, que citó los datos recogidos por el servicio de atención a la LGTBIfobia del Principado gestionado por XEGA. La asociación alertó además de que el aumento de incidentes entre jóvenes demuestra que «el discurso de la intolerancia está calando».
El manifiesto concluyó con una batería de reclamaciones dirigidas a las administraciones públicas y a la sociedad en general. Entre ellas, reclamaron más recursos para los protocolos contra el acoso escolar y laboral, formación específica para fuerzas de seguridad y judicatura, educación en diversidad desde edades tempranas y un mayor compromiso político y mediático frente a los discursos de odio.
«Cuando una persona es golpeada, vejada o excluida, el tejido democrático de nuestra comunidad se debilita», defendió Álvarez antes de cerrar el acto con un mensaje de unidad: «Porque cuando nos tocan a una, respondemos todas. Basta ya de LGTBIfobia, por una Asturias libre y diversa».