Los vecinos de Lugo de Llanera rindieron un homenaje a Francisco Álvarez García con motivo de su reciente jubilación tras 39 años como pediatra en el consultorio local. Decenas de familias quisieron agradecer la labor desarrollada durante casi cuatro décadas por un profesional que atendió a varias generaciones de niños del concejo.
Álvarez reconoció sentirse agradecido por el reconocimiento recibido. «Después de 39 años, lo que siento es agradecimiento porque hayan organizado este homenaje», señaló. Entre los momentos más destacados del acto citó la entrega de un cuadro elaborado por antiguos pacientes y la lectura de varios mensajes por parte de niños de la localidad. «Muy emocionado, la verdad», admitió.
El pediatra recordó que su trayectoria en Lugo de Llanera le permitió acompañar a varias generaciones de familias. «Tengo hijos, nietos e incluso bisnietos de algunas familias que pasaron por la consulta», explicó. Además de su labor asistencial, desde 1996 ejerció como coordinador del centro de salud, una etapa en la que participó en las gestiones para mejorar los recursos sanitarios de la zona.
El doctor también se refirió a la situación actual de la atención primaria y a las dificultades para cubrir plazas médicas. A su juicio, el consultorio necesita incorporar un nuevo médico y una nueva enfermera para atender adecuadamente a la población. «No es normal una consulta con 2.000 pacientes y que, cuando falta un profesional, otro tenga que asumir hasta 4.000 personas», afirmó.
Álvarez señaló además la escasez de pediatras y defendió una mejor distribución de los profesionales entre hospitales y centros de salud. «Aquí en Asturias no estamos mal, pero vamos a empezar a estarlo porque no hay profesionales suficientes», advirtió.
En el homenaje también intervino Lucía Sánchez Cuervo, enfermera que compartió consulta con el pediatra durante más de diez años. Destacó tanto su preparación profesional como su trato con los pacientes. «Es un experto en vacunas, resolutivo, cariñoso con los niños y siempre supo transmitir tranquilidad a las familias», señaló. Sánchez recordó además que conoce a Álvarez desde hace más de cuatro décadas, cuando ambos coincidieron al inicio de sus carreras profesionales.
Uno de los momentos más simbólicos del acto fue la lectura de una carta de agradecimiento por parte de los niños Víctor, Elsa y Emma. «Gracias por tu paciencia, por tu cariño y por ayudarnos siempre cuando estábamos malitos», le trasladaron en nombre de los pequeños pacientes que pasaron por su consulta.
Tras la jubilación, Francisco Álvarez prevé dedicar más tiempo a su familia y a sus nietos, aunque seguirá vinculado durante un tiempo a actividades relacionadas con la vacunación. «Lo importante ahora es disfrutar de la familia», concluyó.