Cerca de un centenar de vecinos de Soto de Llanera se concentraron ayer frente al Centro cívico de la urbanización para reclamar al Ayuntamiento explicaciones sobre la situación del edificio y denunciar el incumplimiento de diversos compromisos adquiridos durante los últimos años. La movilización, convocada bajo el lema «Soto también existe. Promesas incumplidas = vecinos olvidados», puso de manifiesto el creciente malestar existente en una de las zonas residenciales más pobladas del concejo.
La principal reivindicación de los asistentes fue conocer qué ocurrió con la subvención de más de 1 millón de euros que iba a permitir la rehabilitación integral del inmueble y que finalmente se perdió. Los vecinos también reclamaron una mayor interlocución con el Consistorio y soluciones para otras demandas pendientes relacionadas con el mantenimiento y los equipamientos de la urbanización.
«Lo que reclamamos es que el Ayuntamiento nos dé explicaciones de por qué no se arregla el edificio y por qué se perdió la subvención», explicó Pelayo Ortiz, miembro del consejo rector de la urbanización. Ortiz quiso subrayar que la concentración surgió de manera espontánea entre los residentes. «Esto no es del consejo rector ni de ninguna asociación. Son los vecinos de Soto los que están reclamando respuestas», señaló.
El origen del conflicto se remonta a octubre de 2023, cuando el entonces alcalde socialista, Gerardo Sanz, anunció la concesión de una subvención de 1.026.759 euros procedente de fondos europeos para la rehabilitación del centro cívico de Soto. El proyecto, presentado como una de las actuaciones más ambiciosas del mandato, contemplaba la transformación del edificio en un espacio multiusos destinado a actividades sociales, culturales, formativas y de innovación digital.
Sin embargo, la iniciativa nunca llegó a ejecutarse. En julio de 2025 trascendió que el Ayuntamiento había renunciado a la ayuda al no poder cumplir los plazos establecidos para la ejecución de las obras. La noticia abrió una fuerte polémica política en Llanera y provocó duras críticas por parte del Partido Popular.
Su portavoz y presidente local, Silverio Argüelles, acusó entonces al gobierno socialista de haber dejado escapar una oportunidad histórica para Soto de Llanera y de perder una inversión que habría permitido recuperar un equipamiento largamente demandado por los vecinos. La controversia continuó durante los meses siguientes y volvió a aflorar cuando, ya bajo la Alcaldía de Eva María Pérez tras la salida de Gerardo Sanz, el equipo de gobierno reconoció en el Pleno municipal que no disponía de un proyecto concreto para el futuro del edificio.
Precisamente esa falta de certezas fue una de las cuestiones más repetidas durante la concentración. «Los vecinos están bastante enfadados. Solicitamos reuniones al Ayuntamiento y no nos hacen caso. Pedimos una hace dos meses y todavía no nos han contestado», lamentó Ortiz. Las críticas no se limitaron al centro cívico. Los asistentes denunciaron también el retraso en otras actuaciones anunciadas para la urbanización. Entre ellas citaron la iluminación de las pistas de tenis y pádel, la cubierta de las instalaciones deportivas y la falta de mantenimiento de la ronda de circunvalación y de diversos espacios públicos.
A la concentración también acudieron representantes de la oposición municipal. El portavoz del Partido Popular de Llanera, Silverio Argüelles, estuvo acompañado por miembros de su formación y mostró su respaldo a las reivindicaciones vecinales. El dirigente popular aseguró que la protesta de Soto se suma a otras movilizaciones registradas en los últimos meses en lugares como Fonciello, Cayés o San Cucao y consideró que todas ellas reflejan una misma sensación de descontento con la gestión municipal.
Según Argüelles, los vecinos de diferentes parroquias comparten la percepción de que el Ayuntamiento «escucha poco y llega tarde» a los problemas del concejo. El portavoz popular sostuvo además que cuando son los propios ciudadanos quienes tienen que salir a la calle para reclamar inversiones, mantenimiento o el cumplimiento de compromisos adquiridos, queda patente la existencia de un problema de gestión. También defendió que los vecinos de Soto merecen «ser escuchados y tratados con el mismo respeto que el resto de Llanera».
Argüelles aprovechó igualmente para cargar contra el gobierno socialista y reivindicar la necesidad de una gestión «con transparencia y eficacia» de los más de 18 millones de euros del presupuesto municipal. En la concentración estuvieron presentes asimismo los representantes de VOX Llanera María Luisa Menéndez y Pedro Manuel Villafañe.
La protesta concluyó con un llamamiento al Ayuntamiento para que convoque una reunión con los vecinos y explique tanto las razones que llevaron a perder la subvención europea como las alternativas que maneja para recuperar el centro cívico. Para muchos residentes, el edificio se ha convertido en el símbolo de una larga sucesión de promesas incumplidas y de una relación cada vez más distante entre la urbanización y el Consistorio.