Mar de Violetas llevará su proyecto de memoria histórica al FISAHARA 2026

Participará con su obra “Tiraña en la Memoria” y un programa de talleres, danza y actividades culturales, en una cita que une cine y derechos humanos 
Miembros de la Asocición Mar de Violetas, de Lugo de Llanera
photo_camera Miembros de la Asocición Mar de Violetas, de Lugo de Llanera

La asociación Mar de Violetas, de Llanera, participará en el Festival Internacional de Cine del Sahara (FISAHARA), que se celebrará del 27 de abril al 3 de mayo de 2026 en los campamentos de población refugiada saharaui, tras recibir una invitación oficial del Ministerio de Cultura de la República Árabe Saharaui Democrática, la Dirección Nacional de Cine y Teatro y la Escuela de Formación Audiovisual Abidin Kaid Saleh, que reconoce su trayectoria en el ámbito del arte social y comunitario y el valor de su obra “Tiraña en la Memoria”, un proyecto de investigación artística sobre las fosas comunes y la represión en Asturias transformado en pieza de danza contemporánea.

El festival, consolidado como un espacio internacional que une cine, cultura y derechos humanos, se desarrolla en los campamentos saharauis como herramienta de visibilización, resistencia y solidaridad, y en este contexto la entidad asturiana desplegará un programa de actividades centrado en el intercambio cultural y educativo entre Asturias y el pueblo saharaui.

Entre las iniciativas previstas se incluye la proyección de la obra en la sede de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, así como clases de danza dirigidas a colegios hermanados con Asturias, además de talleres de danza y literatura dentro del recinto del festival y una visita al Bubisher, la red de bibliotecas y bibliobuses saharauis, donde también se desarrollará una actividad formativa.

La delegación estará integrada por Candela Guerrero, directora del Centro Mar de Violetas y de la obra invitada, junto a la bailarina y coreógrafa Mara Suárez, la escritora Alba González, la fotógrafa Inés Peón, la trabajadora social Mariana Paredes y el activista de derechos humanos Carlos de la Parte, conformando un equipo multidisciplinar comprometido con el arte como herramienta de transformación social.

Esta participación se enmarca en un escenario marcado por la prolongada vulneración de derechos humanos del pueblo saharaui, con miles de personas viviendo desde hace más de cuatro décadas en campamentos de refugiados en condiciones extremas y con denuncias persistentes de represión y limitaciones de libertades en el Sahara Occidental, lo que refuerza el papel de iniciativas como el FISAHARA para dar visibilidad internacional a esta realidad y fortalecer redes de solidaridad.