La preocupación crece entre las familias del colegio de San Cucao, en Llanera, tras el brote gastrointestinal detectado esta semana entre alumnos de quinto y sexto de Primaria y que mantiene todavía a varios menores bajo seguimiento médico. Los padres y madres de los escolares afectados han hecho público este jueves un comunicado en el que reclaman que se investigue “el origen exacto” del episodio y se adopten “todas las medidas necesarias” para garantizar la seguridad sanitaria en el centro educativo.
Según relatan las familias, los primeros síntomas comenzaron a aparecer el pasado domingo en varios niños. Los menores presentaban fiebre muy alta, diarrea con presencia de sangre y vómitos, un cuadro que obligó a trasladar a varios de ellos al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Aunque en un primer momento algunos permanecieron en observación en la unidad de corta estancia, posteriormente varios fueron ingresados en planta.
Actualmente, según explican los padres, cinco menores continúan hospitalizados, mientras otros siguen siendo atendidos en urgencias o permanecen en sus domicilios con síntomas más leves. Los niños ingresados están recibiendo tratamiento con suero, potasio y antibióticos. Las familias aseguran además que la información trasladada por los médicos apunta a una infección bacteriana por Shigella que habría provocado también una activación de la bacteria E. coli, generando un cuadro especialmente agresivo en algunos de los afectados.
El brote había generado ya inquietud desde comienzos de semana, cuando varios alumnos del colegio empezaron a presentar síntomas compatibles con una gastroenteritis. En un primer momento trascendió que cuatro menores habían tenido que ser ingresados en el HUCA, aunque desde la Consejería de Salud se trasladó que los cuadros evolucionaban favorablemente y que los niños habían regresado posteriormente a sus domicilios.
Desde Salud Pública se abrió una investigación para esclarecer el origen del episodio. El pasado 26 de mayo, la Consejería informó tanto al Ayuntamiento de Llanera como a la empresa suministradora de agua para analizar si el foco podía estar relacionado con la red de abastecimiento. Sin embargo, según indicó el Principado, esta hipótesis quedó inicialmente descartada después de que la compañía aportase un informe con parámetros dentro de la normalidad.
Pese a ello, algunas familias consideran que el origen podría estar vinculado precisamente a problemas registrados en el suministro de agua del colegio. Según explican en su comunicado, el pasado viernes se produjeron cortes debido a trabajos de mantenimiento realizados por la empresa concesionaria y, tras recuperarse el servicio, algunos profesores habrían advertido a los alumnos de que no bebiesen agua de determinados grifos porque salía turbia.
Sin embargo, durante el recreo varios escolares habrían consumido agua tanto de la fuente del patio como de otros puntos del centro. Los padres consideran además complicado que puedan encontrarse restos bacterianos días después de los hechos, especialmente tras las labores de desinfección y tratamiento posterior con cloro.
Mientras continúan las investigaciones, el colegio solicitó la colaboración de las familias para avanzar en los análisis epidemiológicos. Los padres fueron requeridos para entregar muestras de heces de los alumnos en el centro de salud con el objetivo de facilitar la identificación del foco del brote.
La Consejería de Salud mantiene abierto el seguimiento del caso y continúa realizando inspecciones y recogida de muestras tanto en el colegio como en otros posibles puntos relacionados con el episodio.