El Pleno del Ayuntamiento de Llanera del mes de marzo celebrado ayer mostró varias certezas. Alguna de ellas no la conocíamos, como la capacidad dialéctica y el gusto por la pelea cuerpo a cuerpo del concejal de Ganadería, David del Pozo, que protagonizó un par de encontronazos muy jugosos con el líder de la oposición, el popular Silverio Argüelles; otras si que eran conocidas, como que la concejala delegada de Hacienda, Contratación, Personal y Modernización Administrativa, Pilar Fernández es, quizá, la pieza más brillante del equipo de gobierno del concejo o que al concejal de Deportes y Festejos, José Antonio González, se le nota más alterado, más gesticulante, más mordaz y más en la línea de salida de la próxima campaña electoral de lo que nos tenía acostumbrados; que Gonzalo Bengoa es el concejal más pulcro en su discurso y uno de los mejor preparados junto a Silverio Argüelles, –que está disfrutando como nunca sus intervenciones– y que de los demás que suelen hablar pleno sí y pleno también –como la multi concejala Montse Alonso o los representantes de Vox– puede esperarse cualquier cosa, dependiendo del día que tengan. Sorpresa.
Otra de las certezas que tenemos es que la alcaldesa de Llanera, Eva María Pérez, no tiene el mismo talante ni la misma facilidad de palabra que su antecesor en el cargo, Gerardo Sanz, al que, sobre todo en su última etapa el el Sillón, no había debate casi que rehuyera, mostrando cómo se defiende una postura sin tener que leerla en un papel y saliendo del campo de minas que sus rivales políticos le sembraban en el camino, no siempre con elegancia, pero sí con bastante efectividad, a veces. La nueva alcaldesa, lamentablemente, no tiene ese don: rehuye el debate, se ciñe a su guión y cede protagonismo a sus concejales en respuestas concretas a preguntas precisas enviadas con antelación por el concejal popular, para exasperación de Argüelles, que le repite una y otra vez que tiene que ser ella la que le responda, sin que a Pérez se le mueva un pelo de la melena: perdimos la verborrea de un alcalde pero ganamos un concejal de Ganadería respondón: cuando improvise un poco más se prometen tardes divertidas en el Consistorio.
Por lo demás, Susana López debutó como nueva concejala popular en sustitución de Javier Pérez, salió adelante la aprobación inicial de la Ordenanza reguladora del tráfico y Seguridad vial de Llanera –con los votos favorables de PSOE, la abstención de IU y los votos en contra de PP y Vox y la no inclusión en la misma de la problemática del tráfico pesado por Cayés– se leyó la Declaración institucional con motivo del 8-M y el Día Mundial de la enfermedades raras y, en el turno de preguntas –a una formulada por el portavoz popular referida al futuro de la Feria de San Isidro debido a las medidas decretadas por el Gobierno de Asturias para prevenir la propagación de la dermatosis nodular contagiosa (DNC) en la cabaña ganadera del bovino– David del Pozo aseguró que «la Feria se va a celebrar. Una vez más ponen tiritas antes de la sangre. El compromiso de este equipo de gobierno con nuestros ganaderos y ganaderas es inquebrantable y suspender antes de tiempo sería una irresponsabilidad que dañaría directamente a la economía local».
En definitiva, la Feria de San Isidro sigue su curso y la Variante de Cayés, también, aunque está última aún no se sepa muy bien cual es. Argüelles «no quiere ser cómplice de los engaños a los vecinos», a Bengoa le gustaría «que se explicara de manera clara el proyecto que tiene el Principado, inversión y plazos» y la alcaldesa se remite a las palabras del consejero Alejandro Calvo: «yo no le puedo decir más: el proyecto no lo conozco todavía y, cuando lo haga, le pediré al consejero que lo presentemos de manera conjunta».