Vecinos de Lugo de Llanera se concentraron a las puertas del centro de salud de la localidad para reclamar una solución urgente ante la falta de pediatra desde hace más de dos meses, una situación que, según denuncian, afecta directamente a numerosas familias del municipio. La protesta estuvo encabezada por Ángel Fernández Peña, presidente de CAFAMILU, la asociación de Cabezas de Familia de Lugo de Llanera, quien advirtió que “llevamos más de dos meses sin pediatra y una población como Lugo de Llanera no puede permitirse eso”.
Durante la concentración, Fernández Peña explicó que desde la Consejería de Salud han recibido promesas de que la situación se solucionará en las próximas semanas, aunque lamentó la falta de fechas concretas. En sus palabras, “solo son promesas y ya se sabe que nunca sabes si las van a cumplir”, aunque aseguró confiar en la voluntad de los responsables sanitarios. Según añadió, “hablan de finales de abril o principios de mayo, pero no se sabe exactamente”.
El problema de Lugo de Llanera se suma a la lista de localidades asturianas con dificultades para cubrir plazas médicas en atención primaria, una situación que en algunos puntos de la región ya se ha resuelto y en otros continúa pendiente. La falta de pediatras y médicos de familia se ha convertido en una de las principales preocupaciones sanitarias en diferentes municipios.
La alcaldesa de Llanera, Eva María Pérez, participó en la concentración junto a varios concejales del equipo de gobierno para mostrar su apoyo a los vecinos. La regidora explicó que “en Consejería nos dicen que a día de hoy no hay profesionales en la bolsa y que hay que esperar a los nuevos residentes en abril”, momento en el que, según indicó, “se incorporará un pediatra a Lugo”. Mientras tanto, señaló que “la solución que nos están dando es reforzar el centro de Posada por las tardes”.
Desde la oposición municipal, el concejal de IU Llanera Gonzalo Bengoa respaldó la movilización vecinal y reclamó a la administración autonómica que cumpla los plazos anunciados. El edil lamentó que “siempre es triste tener que convocar concentraciones porque parece que es la única medida de presión que funciona ante un problema”, y exigió una mejor planificación para garantizar que “se atienda el servicio según las necesidades que hay en cada lugar”.