«Llanera Se Mueve» : Proyectos sociales y culturales promovidos por los habitantes del concejo

“Vérsica”, un proyecto musical atípico, con raíz en Ables, y que se disfruta con todos los sentidos

El disco, grabado en los Estudios Tutu de Corvera, tendrá una primera tirada de 250 copias

Marcos Álvarez, voz, y Gonzalo Pumares, violín (Foto Pablo García)
photo_camera Marcos Álvarez, voz, y Gonzalo Pumares, violín (Foto Pablo García)

Para los que pertenecemos a una generación en la que la música no sólo nos empapaba los oídos sino que también éramos capaces de poder palparla y sentirla en los dedos al contacto de la portada del vinilo –y con  a la vista, recorriendo una y otra vez los créditos y memorizando las letras que venían dentro, en la funda– recibir el trabajo de Vérsica en formato físico, es un placentero viaje al  cada vez más lejano pasado: una casa vacía, en el campo, a la que, cuando te acercas, huele a paja, a heno. Ella, rodeada por un campo de rosas que, fuera de lo onírico,es una banda de papel que sujeta los pergaminos que conforman la casa y  que, al desplegarlos, nos muestran letra, un cuento, poesía...; pocos días después de que este artículo vea la luz descubriremos si esta parte de la obra de Vérsica, el diseño del cd a cargo de Miguel G. Díaz, se alza con el premio AMAS a la Mejor portada y diseño de 2024. Apostamos fuerte por él.

Pero empecemos por el principio: Gonzalo Pumares y Marcos Álvarez fundaron, hace ya más de una década, el grupo folk Cerezal. Muchos trabajos en el mercado y una última gira extenuantemente larga llevaron al grupo a plantearse un receso: «Llevábamos cuatro años tocando lo mismo en todos sitios –recuerda Gonzalo–. Y bueno, era un poco cansado». De ese parón nace el proyecto Vérsica «Una idea más alejada del folk que tocamos en Cerezal y en la que jugamos con sonidos más próximos al espectro pop y rock y que nace de un cuento, un cuentu pa nenos».


La esencia del proyecto es un cuento que transcurre a través de 10 cortes musicales, en el que cada uno de esos cortes es un poema que, de alguna manera, explica una parte de la historia del protagonista del cuento, escrito por Gonzalo Pumares: un vieyu que yera mozu.
«Soy trabajador social y estoy en contacto con personas mayores. A base de años descubres que, muchos de los que están en residencias, a lo mejor no hacía falta que estuvieran, pero, el estilo de vida de sus hijos, hace que los saquen de ese pueblo donde pasaron toda su vida para traerlo a la ciudad, a un sitio donde los horarios para visitarlos les cuadren mejor y los tengan más a mano, para sentirse mejor. El cuento es una historia de vida que intenta explicar que el paisano estaba como Dios en un sitio en el que tenía todo lo que necesitaba, su pueblo, su casa, su vida».


La lectura del cuento transcurre. El paisano que estaba como Dios en Banduxu, ahora está en una residencia en La Pola, o donde sea, qué más da. Para intentar explicar sus sentimientos, nada mejor que nueve poemas, musicalizados, de autores asturianos como Miguel Monteavaro, Xurde Fernández, Vanessa Gutiérrez, Xabiero Cayarga, Taresa Lorences, Nené Losada o Fernán Coronas: 
«La idea es esa, que los poemas vayan explicando cómo se sentiría, el paisano. Es verdad que es muy difícil explicar lo complejo que es tomar ese tipo de decisiones, pero yo creo que a veces hay que reflexionar un poquitín y, si yo estoy bien, por tu comodidad, aunque tú lo hagas porque me quieres mucho y tal, déjame tranquilo donde estoy. Es un poco una crítica a esa forma de gestión de la vieyera».


El Proyecto Vérsica es una obra conjunta de muchas personas, trabajando juntos desde diferentes perspectivas: lo musical, lo conceptual, lo visual, el directo...: «La parte de la composición original de los temas, la hice yo prácticamente entera. Cuando le pasaba una idea a Marcos, ya le lanzaba una canción, pero muy esquemática y en pañales. Con ese esquema comienza el trabajo de Miguel, que la produce y le da forma, buscando ese sonido que queremos ofrecer».
«Luego está el tema visual, que es cosa de Miguel González Díaz, una persona super creativa, que ya trabajó con nosotros en Cerezal y que realiza una aportación importantísima al proyecto, que cuenta, de manera esquemática y maravillosa, en la carátula del cd. Y luego, nos acompañan otros artistas de renombre como Juan Yagüe, Álvaro Bárcena, Juan Carlos Vega, Sergio Rodríguez, Wilón De Calle y Juanjo Díaz, quedando les voces a cargo de Ana Belén Rodríguez, Esther Yuste, Isa R. Infiesta y Andrea Álvarez, que fue la primera cantante de Cerezal».


La narración del cuento la hizo una niña de 6 años llamada Ludara: «Es mi hija –dice Gonzalo– y se involucró desde el primer día en el proyecto, como una más. Ella quiere salir a leer en el escenario, en Lugones. A ver».
El Proyecto Vérsica se estrenará el próximo sábado, 8 de marzo, en las tablas del Centro Polivalente Integrado de Lugones, a las 8 de la tarde y con entrada libre hasta completar el aforo: «Es un cuento para guajes al que puede asistir todo el mundo. En el concierto se abordan temas como la soledad, el abandono, el miedo y la pérdida, pero también hablamos del amor a la tierra, de la conexión con la naturaleza y de la felicidad».