Conmoción en Llanes tras el hallazgo ayer, viernes, del cuerpo sin vida de José María Úrculo, de 83 años. Fue un amigo del fallecido quien encontró su cadáver con un fuerte golpe en la cabeza en el baño de una construcción anexa a la vivienda, extrañado por no verle desde el día anterior, y quien diera la voz de alarma a la Guardia Civil en torno a las 10:30h de la mañana. Sería, precisamente, una primera inspección ocular de la Benemérita la que pusiera en marcha un operativo en el que intervino la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Asturias. Y es que, a falta de conocer los resultados de la autopsia que se practicará hoy en Oviedo, no se puede descartar que la muerte del hermano del célebre pintor fuera violenta.
Durante toda la tarde de ayer, agentes de la Policía Judicial y de la Guardia Civil inspeccionaron a fondo la vivienda del fallecido en busca de pruebas. Además de múltiples enseres, el equipo encargado de la investigación llevó al departamento de Criminalística un cuadro que se encontraba en la vivienda y en el que, a priori, podría haber huellas que ayudaran a esclarecer si en la muerte de Úrculo estuvieron implicadas terceras personas.
José María Úrculo había tenido problemas serios de salud en el pasado, aunque su estado físico era según manifiestan los vecinos de Celoriu bueno. La autopsia ayudará a esclarecer si su fallecimiento se debió a causas sobrevenidas o si, por el contrario, se debe a otros motivos.