Llanes todavía está sobrecogido por el suceso que tuvo lugar en torno a las 23h del miércoles cuando un joven riosellano de 33 años falleció en un apartamento turístico de la localidad, situado en la plaza de Parres Sobrino. El varón sufrió una alteración psíquica de consideración y fue gracias a la mujer que estaba con él, que dio la voz de alarma, por lo que la Guardia Civil pudo impedir hasta en dos ocasiones que el hombre se quitara la vida arrojándose por una ventana. Tras esos dos intentos y al llegar los servicios sanitarios, el varón sufrió un desvanecimiento. A pesar de los trabajos de reanimación cardiopulmonar que se le practicaron durante media hora, el varón acabó falleciendo.
La autopsia del varón, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Oviedo, apuntaría a que murió de un infarto y que éste podría estar relacionado con un posible consumo de cocaína entre otras sustancias. Todavía se está a la espera de resultados definitivos para aclarar los motivos de su muerte.
El juzgado de Llanes y la Policía Judicial de la Guardia Civil han abierto diligencias en torno a la muerte de este joven que, a pesar de ser natural de Ribadesella, residía en Llanes por constar contra él al menos una orden de alejamiento de un familiar por violencia.