Una cría de delfín permanece desde hace varios días desorientada en la zona de las playas de Palombina y Borizo, en el concejo de Llanes, según denuncian vecinos, la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (CEPESMA) y la Cofradía de Pescadores de Llanes, quienes reclaman una actuación urgente para atender al animal y evitar un posible varamiento.
Los avisos comenzaron hace cinco días por parte de vecinos y socorristas, que alertaron de la presencia del cetáceo cerca de la costa. Según las personas que han seguido su evolución, el ejemplar continúa moviéndose por la misma zona y presenta signos de debilidad, lo que hace temer que pueda acabar varando si no recibe atención.
A estas denuncias se ha sumado CEPESMA. Su presidente, el naturalista Luis Laria, que durante cerca de 16 años fue responsable de la Red de Varamientos del Principado de Asturias, denuncia que «las muchísimas llamadas de particulares para que sea atendido no están dando ningún resultado» y explica que también trasladaron el aviso a la Guardia Civil de Llanes y al Seprona de Panes, cuerpos que, según destaca, «siempre han actuado de forma extraordinaria, colaborando intensamente en cualquier necesidad que tuviéramos». Laria ha anunciado a través de sus redes que presentará una denuncia contra el Principado por lo que considera una dejación de funciones.
El naturalista explica que, por las imágenes recibidas, no es posible identificar con certeza la especie de la cría, ya que la coloración de los ejemplares jóvenes dificulta su identificación. Sin embargo, recuerda que el pasado día 12 apareció muerto, flotando a unas dos millas de esa misma zona, un delfín mular adulto, posiblemente una hembra, que podría ser la madre del animal. «Con estas edades necesitan la relación materno-filial y el apoyo del grupo», explica. Los delfines, añade, suelen desplazarse en grupos de varios individuos, por lo que una cría huérfana tiene muy pocas posibilidades de sobrevivir sin asistencia.
El presidente de CEPESMA insiste en que existe un protocolo de actuación para estos casos. «Hay que controlar durante unas horas cómo evoluciona, cómo es su natación y su movilidad y, si hay que capturarlo, se captura, se traslada y se atiende», señala. A su juicio, si el animal presenta signos de debilidad y permanece durante días en la misma zona, debe mantenerse bajo vigilancia para decidir si es necesaria su captura.
«Si vara por la noche, ese animal es un animal muerto», advierte.
Laria sostiene además que la atención a los cetáceos en Asturias no se está prestando de forma adecuada. Según afirma, durante este año «al menos el 50 %» de las incidencias registradas con cetáceos han pasado desapercibidas para la Administración y algunos ejemplares muertos ni siquiera han sido recogidos o estudiados. «Cuando hay un cetáceo muerto en condiciones adecuadas para estudiarlo hay que hacerlo y además recogerlo», señala, al tiempo que advierte de que la descomposición de estos animales en la costa también puede generar problemas sanitarios y hacer perder información científica de interés.
También advierte de que algunas especies atraviesan una situación delicada, como la marsopa común, cuya población, afirma, se encuentra en regresión, y el delfín mular, cuya presencia también ha disminuido en la costa asturiana.
«Quienes vivimos del mar y para el mar sabemos que cuidar de nuestra fauna marina es una obligación de todos», Cofradía de Pescadores de Llanes
A las denuncias también se ha sumado la Cofradía de Pescadores de Llanes, que ha reclamado la activación de los protocolos de rescate y conservación marina. En un comunicado difundido en redes sociales, la entidad recuerda que «quienes vivimos del mar y para el mar sabemos que cuidar de nuestra fauna marina es una obligación de todos» y pide una actuación inmediata para evitar el varamiento del ejemplar.
Fuentes del Ayuntamiento de Llanes han confirmado a este periódico que el consistorio tuvo conocimiento de la situación a través de vecinos y socorristas y que la incidencia fue comunicada al Principado de Asturias, administración competente en esta materia. «Que sepamos, no se ha hecho nada», señalan desde el Ayuntamiento, donde insisten en que la actuación no corresponde al municipio.
Este periódico se ha puesto en contacto con la Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado de Asturias para conocer si se ha activado algún protocolo de actuación, aunque por el momento no ha obtenido respuesta.