Guillermo Menéndez encontró en la novela gráfica una manera de contar la historia local desde un lenguaje cercano. El ilustrador y autor de cómics asturiano, ha convertido la batalla del Mazucu en el eje de ‘Cumbres en pie de guerra’, una obra que recupera "uno de los episodios más relevantes y menos reconocidos de la Guerra Civil en el norte peninsular", explica el autor.
Natural de La Felguera, Langreo, aunque con una estrecha relación familiar y personal con Llanes, Menéndez explica que el proyecto nació a partir de la memoria oral que escuchó desde niño. Por un lado, los relatos de combatientes republicanos procedentes de las cuencas mineras; por otro, las historias conservadas en el oriente asturiano por quienes vivieron de cerca la batalla. “Yo era el primero que quería saber cómo había sido todo aquello y luego compartirlo con la gente que tenía el mismo interés”, señala.
La obra, publicada en octubre de 2024, sitúa al lector en el otoño de 1937, cuando el frente norte llegó a su final en Asturias. A través de 215 páginas a color en formato A4, el libro reconstruye la resistencia republicana en los Picos de Europa y la sierra del Cuera, entre Llanes y Cabrales, donde miles de combatientes trataron de frenar el avance franquista en uno de los enfrentamientos más duros de la contienda.
El autor sostiene que la batalla del Mazucu quedó eclipsada por otros episodios más conocidos de la Guerra Civil pese a su importancia estratégica. “Se trata de una batalla que está a la altura de las más importantes, pero sin el reconocimiento de las demás”, subraya. Además, recuerda que Asturias “era un bastión revolucionario”, marcado todavía por la revolución de octubre de 1934 y por “un fragor revolucionario que no había en otros sitios”, algo que, a su juicio, ayuda a explicar la fuerte resistencia republicana en el frente norte. La batalla dejó cerca de 12.000 bajas y supuso un punto de inflexión en el conflicto, ya que la caída del norte permitió al bando franquista hacerse con la industria y los recursos del territorio republicano.
Para documentar la novela gráfica, Menéndez recurrió a bibliografía especializada, archivos documentales y fotográficos, además de asesores históricos y trabajo de campo sobre el terreno. El resultado combina investigación histórica y narrativa visual con una intención clara: acercar estos acontecimientos a un público amplio. “La intención era que fuese un formato llamativo y atractivo para todas las edades, sobre todo pensando en los jóvenes”, explica el ilustrador, que considera que el cómic “sirve de puente para la lectura” en una generación acostumbrada “al vídeo y a las imágenes secuenciales”. “Esto no deja de ser otra manera de arte secuencial”, añade.
Menéndez reconoce que, precisamente, una de las mayores sorpresas ha sido la acogida entre el público joven. El ilustrador recuerda especialmente el caso de un adolescente que recorría las trincheras del Mazucu tras haber leído varias veces la novela gráfica. “Me sorprendió muchísimo encontrarme a un chaval de 15 años allí, interesado en toda esta historia”, explica.
A través de su proyecto "Punkillismo" (@punkillismo) —un juego de palabras inspirado en la técnica artística del puntillismo—, el autor ha desarrollado también otros proyectos relacionados con la memoria histórica y la tradición asturiana. Entre ellos figuran ‘Milicias Vascas Antifascistas’ o ‘Ana María la Llobera de Asturias’, centrada en la única mujer documentada en Asturias procesada por la Inquisición por brujería y por "lobera", cuya reedición podría impulsarse este año con el apoyo del Ayuntamiento de Llanes.
El autor participa hoy en el Válgame Fest de Arenas de Cabrales, que celebra su quinta edición con un programa dedicado a la música folk y rock y que incluye también exposiciones, charlas, danza, mercadillo artesano, juegos tradicionales y gastronomía durante cuatro jornadas. Además, participa de forma habitual en los ‘Domingos de Llantariega’, la nueva feria agroecológica y de producción local promovida por el Ayuntamiento de Llanes, que se celebra cada último domingo de mes en el parque Posada Herrera junto a productores y artesanos del concejo.