La Guardia Civil ha investigado a un vecino del entorno rural de Llanes como supuesto autor de un delito de maltrato animal, después de que un gato resultara herido por un disparo de una carabina de aire comprimido.
Los hechos ocurrieron el pasado 21 de julio. El animal salió de su casa y regresó apenas cinco minutos después jadeando y asustado, para volver a huir inmediatamente. Permaneció desaparecido durante cuatro días. Cuando finalmente regresó, su propietario lo trasladó a una clínica veterinaria de Llanes, donde localizaron un perdigón alojado en su cuerpo.
El Seprona inició entonces una investigación. Tras descartar a un primer vecino, los agentes ampliaron la inspección de la zona y localizaron, a unos 30 metros de la vivienda del dueño del gato, una carabina de aire comprimido del calibre 5,5 con mira telescópica. Junto al arma había una caja de perdigones del mismo calibre que el proyectil encontrado en el animal. La Guardia Civil tomó declaración al propietario de la carabina en calidad de investigado como supuesto autor de un delito de maltrato animal y procedió a incautar el arma.
Las diligencias han sido remitidas al Tribunal de Instancia de Llanes.