El Ayuntamiento de Llanes ha iniciado una investigación arqueológica no invasiva en Punta Jarri, también conocida como Punta de La Talá, con el objetivo de esclarecer la existencia, naturaleza y cronología de posibles restos históricos en este enclave costero situado junto a la villa. Según ha informado el Consistorio, los trabajos comenzaron este lunes con una primera prospección mediante georradar dirigida por la arqueóloga Esperanza Martín.
El alcalde de Llanes, Enrique Riestra, asistió al inicio de las actuaciones para conocer de primera mano el desarrollo de la investigación y mantener un encuentro con el equipo técnico encargado del proyecto, que empleará diferentes tecnologías no invasivas para obtener información del subsuelo sin alterar el terreno.
Durante la visita, Riestra subrayó que «el Ayuntamiento de Llanes reafirma su compromiso con la investigación, protección y puesta en valor del rico patrimonio arqueológico del concejo, contribuyendo al conocimiento histórico y al enriquecimiento cultural del municipio». Además, destacó el valor simbólico del enclave al señalar que «en un entorno como La Talá, que fue campo de batalla de la especulación en nuestro concejo, y que ahora, por el contrario, deseamos poner en valor investigando, y dando a conocer, en su caso, su importancia histórica para la villa de Llanes y para el concejo».
Desde el Ayuntamiento explican que Punta Jarri constituye un área de especial interés arqueológico debido a su ubicación estratégica en la costa cantábrica y a los indicios preliminares que apuntan a la posible presencia de vestigios históricos. La investigación pretende obtener información precisa que permita determinar la relevancia del yacimiento y garantizar la protección de este patrimonio cultural.
Tecnología punta
El proyecto combina una prospección con georradar multicanal para detectar estructuras o depósitos arqueológicos subterráneos, un análisis mediante tecnología LiDAR para generar un modelo digital de alta resolución del relieve y un levantamiento microtopográfico que permitirá elaborar una cartografía detallada del área. Los resultados servirán para delimitar las zonas de mayor interés arqueológico y facilitar la planificación de futuras intervenciones.
En función de los datos obtenidos en esta primera fase, el Consistorio no descarta desarrollar nuevas prospecciones geofísicas o realizar sondeos arqueológicos selectivos que permitan recuperar materiales para su datación. El planteamiento metodológico busca minimizar el impacto sobre el entorno y maximizar el rendimiento científico de la investigación.