A medida que te acercas al parque de Posada Herrera, en Llanes, la música tradicional asturiana de la banda “Los Muíles” guía tus pasos. Ellos son los encargados de animar el primer “Domingo de Llantariega” de este año, con tonadas, ritmos y danzas populares.
Según te adentras en este mercado, Marian, la única participante llegada desde Santander, te recibe en su “alegría de la huerta”, donde patatas, lechugas y huevos frescos presiden su puesto. “Todo es producto recién recogido, de casa, como se hizo siempre”, explica, destacando la cercanía con el cliente como uno de los valores principales de este tipo de iniciativas.
El ambiente es festivo. Familias, parejas y grupos de amigos recorren los puestos en una jornada a la que también acuden representantes municipales. “El objetivo es atraer tanto a vecinos como a visitantes de otras localidades cercanas y convertir el mercado en un referente del producto de cercanía, al tiempo que se dinamiza la zona occidental de la villa y la economía local, con una cita que se celebrará el último domingo de cada mes”, destaca el alcalde de Llanes, Enrique Riestra.
Por su parte, el concejal de Agroganadería, Xuan Valladares, incide en el enfoque práctico del nuevo formato: “Creemos que es mejor tener varias citas a lo largo del año que concentrarlo todo en un único gran evento, como hicimos durante las ediciones anteriores de la Llantariega”, señala, destacando además los incentivos como el reparto de plantones —plágano, fresno y abedul— y los vales para visitas guiadas, repartidos entre los asistentes que compraban en el mercado. En la misma línea, el concejal de Pueblos, Miguel Ángel Alonso Poo, recalca la importancia de dar visibilidad al sector: “Muchas veces lo que hace falta es que se sepa que existen y que están”.
La Llantariega se presenta así como una feria agroecológica y de producción local que combina venta directa, actividades infantiles, música y propuestas culturales. Un espacio que busca poner en valor el producto de cercanía, dinamizar la economía local y reforzar la identidad del concejo.
Entre los puestos se encuentran las anchoas de Cue de Juan Manuel Manzano, de Anchoas Ballota, quien reivindica la tradición conservera de su familia. “Las hacemos totalmente artesanales, filete a filete y con menos sal”, explica, recordando además que su empresa es la única que mantiene viva esta actividad en la zona.
A pocos metros, Jaime García Redondo ofrece a probar una selección de quesos de la Quesería Picurriellu. Entre ellos, un queso de cabra maduro y un picón elaborado con mezcla de leche de cabra y vaca, con una maduración en cueva de entre cuatro y seis meses. “Hay que dar a conocer y valorar el producto que se hace aquí”, afirma. A su lado, Elena, al frente de Rocks & Van, confecciona joyas de diseño sencillo con minerales, apostando por una estética en la que “el protagonista sea la piedra”, mientras explica a los visitantes las propiedades de cada una de ellas.
Entre todos los puestos, también hubo espacio para la cultura
También participan Damián Pérez y María Rosa González, madre e hijo, con una amplia variedad de embutidos y productos derivados de la miel. “Todo es totalmente natural y lo hacemos nosotros”, explican, destacando además su modelo de trabajo basado en la trashumancia, que los lleva a moverse por distintos puntos de Asturias a lo largo del año. Un par de puestos después, desde Mieres, se encuentra Ariel Escalada Suárez y su familia, con sus sacos térmicos de semillas y hierbas aromáticas. “Es un remedio casero, natural, para el frío o los dolores”, señala.
Entre todos los puestos, también hay espacio para la cultura. Guillermo Menéndez Quirós presenta sus cómics y trabajos de serigrafía centrados en la memoria histórica. “Mi actividad principal es crear cómics, guionizar y dibujar”, explica, mostrando alguna de sus obras vinculada a la historia local como la batalla del Mazucu.
La jornada, que cuenta con una variada presencia de productores y creadores locales en esta primera cita, continúa por la tarde con una visita guiada de temática marinera que recorre la historia de Llanes desde la Edad Media hasta la actualidad, abordando el papel del Gremio de Mareantes de San Nicolás, la caza de ballenas, el funcionamiento de la lonja y las artes de pesca tradicionales, en una propuesta que conecta producto, historia y cultura.
Los vecinos y visitantes tienen ya una nueva cita con el producto de cercanía y la cultura local el próximo domingo 31 de mayo, cuando se celebrará una nueva edición de la Llantariega.
