Amparo Antuña cesa a Ana González y agrava la crisis del Gobierno de Noreña: «Yo también perdí la confianza en Ana»

Antuña defiende que la decisión no fue precipitada, agradece el trabajo de González y asegura que la ruptura responde a un cúmulo de desencuentros

A la izda, Amparo Antuña junto a Ana González durante las últimas fiestas de San Marcos
photo_camera A la izda, Amparo Antuña junto a Ana González durante las últimas fiestas de San Marcos

La alcaldesa de Noreña, Amparo Antuña, ha decidido cesar a Ana González de todas las competencias que tenía delegadas en el equipo de gobierno y retirarle las áreas de Hacienda, Contratación, Patrimonio, Relaciones Institucionales y Servicios a la Ciudadanía. La decisión supone un nuevo paso en la crisis que desde finales de julio mantiene abierto el Gobierno municipal de Independientes por Noreña (IPÑ) y que ya había provocado la salida de González de la primera tenencia de alcaldía y de la portavocía.

Antuña confirmó este lunes la decisión en una comparecencia ante los medios en la que quiso explicar personalmente a los vecinos de Noreña los motivos de un cese que calificó de «muy meditado» y «doloroso». La alcaldesa situó la ruptura en la pérdida de confianza entre ambas dirigentes, después de once años y medio de trabajo político compartido. «Cuando alguien pierde la confianza en ti, no es una cuestión unidireccional, es una cuestión bidireccional. Yo también la perdí en Ana», señaló.

UNA RUPTURA MARCADA POR LA PÉRDIDA DE CONFIANZA

La regidora insistió en que la decisión no responde exclusivamente a la polémica por la peatonalización experimental del centro de Noreña, aunque reconoció que pudo actuar como detonante de una situación que venía acumulándose desde hacía tiempo. «No es una cuestión que surja por el corte de calles. Es una suma de detalles», explicó Antuña.

La pérdida de confianza, sostuvo, es el resultado de un cúmulo de discrepancias y situaciones que fueron erosionando la relación entre ambas. La alcaldesa también se refirió a las declaraciones de González, en las que aseguró haberse sentido «traicionada» después de once años de trabajo junto a ella. Antuña afirmó que no considera haber traicionado a su compañera, aunque dijo respetar que cada persona viva y exprese los acontecimientos desde sus propios sentimientos. Al mismo tiempo, quiso separar ese desencuentro personal del reconocimiento a la labor desarrollada por González durante todos estos años. «Le agradezco y le agradeceré siempre el trabajo realizado. Una cuestión no quita la otra», manifestó.

Antuña explicó que la decisión fue comunicada previamente a la propia González y que, antes de hacerla pública, se reunió también con las concejalas que forman parte de su equipo. La alcaldesa quiso agradecer especialmente a Pilar Cuesta, María Luisa Fonseca y Patricia Redondo que hayan decidido continuar trabajando con ella y asumir las responsabilidades que deja la concejala saliente. Subrayó que ninguna estaba obligada a aceptar más competencias y que todas lo hicieron voluntariamente, conscientes de que la salida de González supone un incremento de trabajo.

REPARTO DE ARES PARA MANTENER EL GOBIERNO EN MARCHA

Tras la salida de Ana González del equipo de gobierno, Pilar Cuesta será la primera teniente de alcalde y asumirá además el área de Educación. María Luisa Fonseca desempeñará la segunda tenencia de alcaldía y asumirá Asuntos Sociales. Patricia Redondo se hará cargo de Hacienda, Contratación e Infancia, además de mantener las responsabilidades que ya tenían todas ellas. La alcaldesa, Amparo Antuña, asumirá la portavocía del Gobierno municipal y las competencias de Protocolo.

La alcaldesa reconoció que la decisión no ha sido fácil. «Hay veces que dices basta y hasta aquí llegué», resumió, antes de insistir en que, aunque quedan alrededor de nueve meses para finalizar la legislatura, no considera precipitado haber tomado ahora la decisión. «Una decisión de este tipo no se toma de hoy para mañana», aseguró. Antuña afirmó haber meditado durante semanas la situación, incluso durante sus vacaciones, que interrumpió para regresar a Noreña cuando se desencadenó públicamente la crisis.