Un lobo, se dejó grabar y fotografiar a plena luz del día, a escasos sesenta metros de las viviendas de la localidad de Villar, en Onís, a menos de un kilómetro de la capital, Benia.
El lobo acababa de dar cuenta de una cabra, de las dos que pastaban plácidas en el prau, la segunda se llevó una buena dentellada, pero puso salvar la vida.
Ganaderos, vecinos y alcaldes de la Comarca del Oriente de Asturias, llevan tiempo alertando de la "confianza" que tienen los lobos para acercarse a depredar en los pueblos, sin miedo a que les pueda ocurrir nada. Ahora no son sólo los ataques en el puertu o en los pastos altos. Ahora el lobo mata junto a las casas, sin que nadie haga nada y con los ganaderos maniatados.
Restos de la cabra que el lobo devoró en Villa (Onís).