domingo. 02.10.2022

Mucho se habla y escribe estos días sobre el deportista, modelo, estudiante y, hasta novio de una chica que consigue medallas como si las regalaran.

Hasta le pusieron el nombre al polideportivo de Arriondas, un tremendo error de cara al futuro del rapaz. Y escribo esto, como lo escribí hace tiempo.

Porque si algún día el gran deportista y chaval pasa por una mala racha (tipo Pistorius, Pujol, el villano Villa y un largo etc.) la gente que ahora lo aplaude, será la que más se cebará con él (la envidia es deporte nacional). Es un gran chaval, sano y modélico. Pero la vida es larga y siempre pueden pasar cosas no agradables. Estoy seguro que no es el caso, pero a los autores de tal asunto los llamo zoquetes y me quedo tan pancho.

No se pueden dar nombres a monumentos y calles, estando en vida el autor. Ya que escribimos de piraguas, el puente sobre el Sella se llama Emilio Llamedo, un gran tipo que luchó por el Sella como pocos. La estatua del inventor del descenso, el acaudalado (cosa que todo el mundo omite) Dionisio de la Huerta, creo que se hizo en los últimos años de su vida, que supongo ya nun taba pa facer fechorías. Y escribo acaudalado, porque en sus años mozos pertenecía a una clase rica catalana, que venía a la zona en plan vacacional y a desarrollar aventuras. Así que el fundador del Sella era un señorito aventurero y como tal, bien forrado. Me parece muy bien, pero en nada consonante con los actuales piragüistas, chavales normales y corrientes, que hasta para comprar la piragua tienen que ser de un Club, o ahorrar un tiempo.

Madre mía se me va el santo al cielo, y hoy quiero escribir de Tere, la abuela del famoso Hernanz y quien, sin duda, le enseñó lo que es el esfuerzo y el trabajo diario. A su abuela la recuerdo subiendo vacas al camión de su marido, Facundo Agüeria, el Roxín. Y yendo por cientos de cuadras buscando xatos para venderlos en la Pola. A Tere nadie le regaló nada, y ya veo que a su nieto igual. Porque antes de sacar las medallas hay que pasar días y meses dándole a la pala, primero para que te seleccionen para ir a los Juegos  Olímpicos, y luego para poder luchar por las medallas. Y Tere sabe lo que es luchar, como cuando su marido enfermó y ella tomó las riendas del negocio. Pero ella no se amilana ante nada. Últimamente le costaba mucho caminar, pero todos los días salía de casa a tomar el café con sus amistades. Y como no se amilana con nada, ahora compró un scooter para desplazarse tan ricamente. Es una de las señoras por mi más admiradas de Arriondas.

Bueno, pues enhorabuena Tere, porque seguro que tu le enseñaste mucho a ese nieto que tantas alegrías te da. Ves, la importante eres tu. El nieto, recoge lo que tu y sus padres le enseñaron. 

Nota

Me dicen que el del Malaín de La Villa sigue sin leer EL FIELATO ¿Será verdá?

 

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La abuela de Javier Hernanz
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