domingo. 26.06.2022

Es tradición en la zona llanisca plantar una hoguera, que no es otra cosa que plantar un eucalipto lo más alto y derecho posible. Seguramente unos ojeadores cuidan la pieza como oro en paño durante todo el año. Si así no lo hicieran o los pirómanos la armaran, el vetusto árbol ya no valdría.

Siempre me quedó el interrogante de a qué se destinará terminado el periodo festivo tan arbóreo elemento. Supongo que para leña, aunque siempre que miro el esfuerzo y trabajo, pienso que valdría para hacer unas vigas fenomenales, para un tendejón o una casa. Que se yo. Tanto trabajo para poner el palo de marras y supongo que quitarlo, tendría que valer para algo.

Y sigo pensando que todas las fiestas giran en torno a un santo al que se le pasea por calles y otros lugares del pueblo, no se si para que le de el aire, o para dar un aire a la fiesta. Antes, Guardia Civil, alcalde y demás autoridades ocupaban lugares destacados, evidenciando al pueblo quien era la autoridad. Ahora y, creo que con indudable acierto, se procura que alcalde y demás autoridades acudan a la procesión y la fiesta si lo estiman conveniente. ¿Tardará el pueblo en “permitir” tal ausencia?

Y los grandes perjudicados en las fiestas son los perros, a los que abrasan con los estruendosos voladores, pero de eso no escribo nada que pronto aparecerán los animalistas, ­en su mayoría defensores del llobu, buitres, osos y demás­, con sus defensas sin que nadie se lo demande. A mi me parece fenomenal que se tiren voladores, que paseen el santo y que los curas den incienso. Pero me parece muy mal que ahora que andamos de fiestas en todos los pueblos de la Comarca de Los Picos y La Sidra, nadie piense en un elemento introducido en la zona como es el llobu, un depredador nato que termina con las ovejas y vacas. Los buitres que en numerosos grupos matan a las vacas recién paridas sin problema alguno. Así que a estos protectores de animales hay que tenerlos siempre controlados de lo contrario nos aguarán la fiesta.

Ya, para despedirme, les comento que los osos introducidos a “calzador”, como los buitres, dejaron y dejan pingües beneficios a unos pocos autoproclamados defensores de animales y plantas. Ya. Los osos por la zona de Proaza, ya las están armando, aunque me dicen que la guardería está casi obligada por el Principado a disimular en sus partes tales asuntos. Y la gente va encantada a verlos con prismáticos. No tardarán en tener los osos en frente y no son tan mansos. Por eso probablemente hace décadas casi los extinguieron, como los llobos y buitres. Pero entorno a esos asuntos, unos pocos hacen buen negocio. Ta bien.

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Tiempo de fiestas y plantación de Hogueras
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