Los trabajos del nuevo puente Emilio Llamedo, sobre el río Sella, en Arriondas, avanzan a buen ritmo y desde el Principado hablan ya de «cuenta atrás» para su inauguración.
Tras la espectacular instalación de las piezas del tablero, para lo que se utilizó una grúa de 600 toneladas, muy pocas veces vista, lo siguiente que más curiosidad despierta entre los vecinos de la capital de Parres, son las aceras de cristal que contempla el proyecto y que técnicos y políticos defendieron desde el primer momento, cuando muchas voces vaticinaron resbalones y hasta la otura de la superfie acristalada.
Desde hace unos días se están colocando los cristales, que aseguran «no resbalan» y que se pueden ver en la imagen superior, junto a un detalle de la barandilla, que tiene un diseño cuidado para dar mas realce aún a un puente que, sí va a marca una nueva época para Arriondas.
El nuevo puente de Arriondas, para el que primero se había aprobado un presupuesto de 3,7 millones, que después se amplió hasta los 5,2 millones, para incluir también la nueva glorieta entre las carreteras N-634 y N-634ª que garantiza el acceso sur a la población y al Hospital Grande Covián, al verse afectada la entrada norte por la ampliación del puente, se ejecuta en paralelo a las obras de defensa de Arriondas contra las avenidas.