El presidente del Principado, Adrián Barbón inauguró hoy viernes, 17 de julio, el nuevo puente Emilio Llamedo, en Arriondas, acompañado por la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo y el alcalde de Parres, Emilio García Longo, ellos fueron los encargados de descubrir la placa que lleva el nombre Emilio Llamedo. Para el corte de cinta estuvieron acompañados por el consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo; el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Jorge García; el director general de Infraestructuras, Guzmán Castro y la teniente de alcalde de Cangas de Onís, Marifé Gómez. No faltaron a la cita un buen número de integrantes de la saga de los Llamedo.
Un puente de casi cien metros
El nuevo puente Emilio Llamedo tiene un longitud de 97 metros, un tablero de 14,30 metros de ancho, con calzadas y aceras más amplias, lo que se traduce en mayor seguridad para vehículos y peatones. En el centro incorpora un mirador en voladizo con pavimento de vidrio sobre el río Sella, cuyo cauce ha quedado despejado, al eliminar la pilastra existente. De este modo, se ha logrado también una mejor integración ambiental de la infraestructura.
El Principado ha invertido en esta actuación más de 5,5 millones de euros en esta obra y la nueva glorieta de acceso sur a la capital de Parres.
En Arriondas había mucha expectación por ver el puente terminado, de ahí que tras el corte de cinta, cientos de personas se sumaron a la comitiva de los políticos que recorrió el puente hasta la otra orilla del río Sella, que pertenece a Cangas de Onís.
Envidia riosellana
Entre los que no quisieron perderse la inauguración había vecinos de Ribadesella, que miraban con los "dientes largos" el nuevo puente, "acristalado ejecutado por" el Principado, que dista mucho de la chapucilla que el Gobierno de Pedro Sánchez está ejecutando en la reforma del puente sobre la ría de Ribadesella.