La Guardia Civil identifica a un joven de Arriondas por arrojar bloques de hormigón a la N-634

El presunto autor habría arrojado piezas de entre 20 y 30 kilos desde un viaducto, causando daños en tres vehículos
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photo_camera La Guardia Civil en el lugar donde sucedieron los hechos.

La Guardia Civil investiga a un joven de 27 años, vecino de Arriondas, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial tras lanzar varios bloques de hormigón desde un viaducto a la carretera N-634, en las inmediaciones de esta localidad. Los hechos ocurrieron el pasado 7 de marzo, sobre las 22:49 horas, y provocaron daños en tres vehículos, además de generar un grave peligro para el resto de usuarios de la vía.

Tras recibir el aviso, una patrulla de motoristas del Destacamento de Tráfico de Ribadesella acudió al lugar para asegurar la zona. Los agentes localizaron sobre la calzada bloques de hormigón de entre 20 y 30 kilogramos, que, según las primeras investigaciones, procedían de un palé de una obra y habían sido arrojados de forma intencionada desde un viaducto situado sobre la carretera.

El presunto autor dejó sus huellas

La investigación fue asumida por el Equipo de Investigación de Siniestros Viales (EIS) de Ribadesella, en la que se hallaron moldes de pisadas que, tras ser analizados por la Policía Judicial de la Guardia Civil, permitieron reconstruir el recorrido seguido hasta el punto desde el que se lanzaron los bloques. Las características de las huellas resultaron compatibles con el calzado requisado al investigado.

Los investigadores también analizaron las imágenes facilitadas por la Policía Local de Parres, que aportaron información relevante sobre el momento en que se produjeron los hechos. Paralelamente, la difusión en redes sociales de una grabación del lanzamiento permitió identificar al presunto responsable. Aunque el vídeo fue eliminado posteriormente, la rápida actuación de los agentes hizo posible asegurar la prueba digital antes de su desaparición.

En la investigación colaboraron, además del EIS de Ribadesella, la patrulla de motoristas del Destacamento de Tráfico, la Policía Local de Parres, el Equipo de Policía Judicial de Llanes y efectivos de Seguridad Ciudadana de Arriondas y Cangas de Onís. Las diligencias ya han sido remitidas al Tribunal de Instancia de Cangas de Onís.

El investigado se enfrenta a penas de prisión de entre seis meses y dos años, además de posibles multas o trabajos en beneficio de la comunidad. La Jefatura Provincial de Tráfico y el Sector de Tráfico de la Guardia Civil de Asturias han recordado la extrema peligrosidad que supone arrojar objetos a la carretera, al poner en riesgo directo la vida y la integridad de los usuarios.